Una abogada pidió una indemnización de 450 mil pesos y el procesamiento de médicos y bioquímicos que participaron en la transfusión de sangre con sida
a una joven madre, informaron ayer fuentes judiciales.
La letrada Leticia Bravo, que reclama una indemnización de 450 mil pesos por el perjuicio ocasionado a la menor, cuya identidad no trascendió por razones legales, dijo que "el hilo se pretende cortar por lo más fino, procesando al dador de la sangre y a los enfermeros".
"En la transfusión de sangre, también intervinieron médicos y bioquímicos del hospital Regional, que deben ser procesados por el daño ocasionado", precisó.
En un reciente procedimiento, el juez de Instrucción en lo Criminal y Correccional de V Nominación, Juan Jorge, ordenó una reconstrucción del episodio y le imputó a un trabajador portuario, dador de la sangre con HIV, los delitos de "falso testimonio y lesiones graves culposas".
Se trata de un hombre de 35 años, cuya identidad se mantiene en reserva, en el marco de la causa en el que una joven madre de 17 resultó infectada con HIV.
Durante la indagatoria a la que fue sometido, el trabajador portuario afirmó "desconocer" que era portador de sida, aunque eludió responder los motivos por los cuales donó sangre infectada, utilizando el documento de identidad de su hermano.
En otro pasaje de sus declaraciones, a las que Télam tuvo acceso, el portador del virus explicó que había decidido donar sangre "en agradecimiento a la atención que recibió mi padre" en el Hospital Regional de la capital santiagueña y que en oportunidades anteriores hizo lo mismo en clínicas privadas.
Durante la instrucción judicial, se procedió al secuestro de la historia clínica de la joven que recibió por error una transfusión de sangre con HIV, poco después de que nació su hija.
Asimismo, fueron indagados los bioquímicos, médicos y enfermeras que realizaron la transfusión de sangre a la paciente, a los que la justicia les imputó los delitos de "lesiones graves".
El hecho ocurrió el 21 de mayo del año pasado, cuando la joven madre, de condiciones humildes, ingresó al principal hospital público de la provincia para dar a luz a una beba que al nacer pesó 3,700 kilogramos.
En el momento del parto, los médicos que la asistieron consideraron conveniente realizar una transfusión de sangre, que se inició a los pocos minutos cuando los encargados del Servicio de Hemoterapia entregaron un sachet con medio litro de sangre infectada con HIV.
De acuerdo a la instrucción judicial, durante la transfusión "hubo un error en el laboratorio" y los técnicos "confundieron la heladera y el protocolo y pasaron la sangre que de acuerdo a un primer análisis, estaba infectada con el virus del sida".
Según las autoridades del Hospital Regional, el sachet con la sangre "tenía que estar en la heladera A para reconfirmar con un doble control su contaminación, pero fue pasada a la B y de allí se la tomó equivocadamente para la transfusión a la paciente".