Un niño aborigen, cuyos padres en principio se oponían a que fuera operado por los médicos hasta que intervino la justicia, murió en la aldea guaraní de Pindó Poty, ubicada en el municipio de El Soberbio, a 200 kilómetros de la capital misionera.
El deceso del niño de tres años, dado a conocer hoy, se produjo anoche en la aldea, donde el menor de edad vivía con sus padres desde que dejó el hospital de Oberá donde pasó los últimos meses internado.
El caso del niño guaraní tuvo repercusión nacional el año pasado cuando sus padres se negaron a que fuera atendido por "la medicina de los blancos", razón por la que intervino la justicia y ordenó su derivación a Buenos Aires.
El pequeño, a partir de esa decisión judicial, fue tratado en el Hospital de Niños "Ricardo Gutiérrez", donde le detectaron varios tumores en el corazón y decidieron operarlo en septiembre de 2005.
La intervención quirúrgica fue exitosa y el niño evolucionó favorablemente, a tal punto que regresó a Misiones y quedó internado en el hospital Samic de la localidad de Oberá.
Luego, a raíz de una serie de complicaciones, retornó al hospital porteño donde también nación meses atrás su hermano. Los médicos constataron que los tumores volvieron a aparecer y llegaron a la conclusión que el problema del niño era de tipo inmunológico.
Pero cuando todo estaba previsto para el retorno definitivo a Misiones, el niño sufrió un cuadro de neumonía y fue internado. Dos semanas atrás el nieño y su familia regresaron a Misiones y tras permanecer bajo cuidado en el hospital de Oberá, se instalaron en la aldea Pindó Poty.