Cómo llegar al cero kilómetro

La demanda de planes de ahorro crece a la par de la estabilidad en el mercado interno. Entre 1991 y 1994, este instrumento comercial alcanzó el 45% de las transacciones y este año superará la media histórica de 25% del total. Infobae.com enumera las facilidades

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El momento más brillante de la financiación automotriz se dio, sin duda, en la década del 90. Entonces, la proporción de las ventas al contado era de 35 por ciento, mientras un 65 por ciento de los vehículos se financiaba con préstamos bancarios, de los concesionarios o de las propias terminales.

Los planes de financiación tuvieron su auge entre 1991 y 1994, cuando la estabilidad de esos años permitió una postergada renovación del parque automotor argentino. Entonces, los círculos de ahorro previo llegaron a constituir el 45 por ciento de los vehículos vendidos en el país.

No obstante, el promedio histórico de los planes representa el 25 por ciento de la facturación total de las terminales.Hernán Antonacci, jefe de ventas de Espasa, la concesionaria de mayor facturación de la de la marca Volkswagen, asegura que en 2006 "las ventas andan de forma espectacular, en alza" y resume a Infobae.com: "Si tenés pesos, perdés plata; si tenés dólares, perdés plata. Por eso muchos piensan que comprar un auto nuevo es un buen negocio".

El vendedor coincide en que el valor de los autos nuevos y usados acompaña a la suba de la inflación, a la vez que apunta que el público, con un mejor nivel de consumo en los últimos años, se estira hasta el cero kilómetro y demanda, incluso, autos de mayor gama y mejores prestaciones.

Por su lado, Ulises Corbani, de la firma Dietrich, una de las principales bocas de venta de Ford, expresa que "el año empezó muy bien, con muchas ventas en enero y febrero. Marzo bajó en la primera quincena, cuando empezaron las clases; después, subió en la segunda".

"Creo que vamos a vender más que en 2005, hay más consumo, aunque a veces falta entrega de las fábricas", afirma a Infobae.com.

Corbani opina que los sectores de mejores ingresos son los que siguen impulsando las ventas, al menos para la marca del óvalo. "Estamos con el coche mediano equipado. El cliente de Ford pide más prestaciones, como airbag, dirección asistida y aire acondicionado".

En ese contexto, subrayó que los planes de financiación no alcanzan aún niveles tan relevantes como para motorizar las transacciones, como ocurrió en la década del 90. "Cada ocho ventas, hay un plan", advirtió.

"No es tan accesible. Si bien hablan de tasa 0 por ciento, está medio disfrazada a través de gastos bancarios y seguro de vida". Explica que al valor del vehículo, dividido por las 84 cuotas mensuales en las que los planes más comunes, hay que agregarle un 11 ó 12 por ciento más de esos costos extra.

Uno de los planes más demandados de Ford es el "80-20", por el cual se paga el 80 por ciento del valor en 24 cuotas mensuales y el 20 restante al contado.

Para un Ford Ka, el más chico de la gama, el plan de 84 cuotas, por sorteo o licitación, contempla un pago de 315 pesos de la cuota 1 a la 60, con todos los gastos incluidos, mientras que ésta se reduce a 288 pesos en las 24 restantes. Para que el coche salga adjudicado, hay tener, al menos, diez cuotas pagas, y para retirarlo hay que abonar al contado una alícuota de 5.330 pesos, es decir el 20 por ciento del total.

Este ejemplo se aplica a la versión Ka con aire acondicionado, cuyo precio de lista es de 26.650, y de 30.600 pesos para el financiado.

Marca por marca

Peugeot tiene una empresa de servicios, CISA, que es la encargada de administrar los planes de ahorro previo. Actualmente, la terminal francesa ofrece un plan 70-30, es decir, que el 70 por ciento del plan es financiado en cuotas, mientras que el 30 por ciento se paga al contado, en el momento en el que la unidad es adjudicada.

Asimismo, sigue vigente el clásico Autoplan Peugeot, por sorteo y licitación. Este plan de ahorro en pesos, incluye seguro de vida como garantía de la inversión y el valor del auto se divide en 84 cuotas a pagar en siete años, sin interés, y con adjudicaciones mensuales.

Para su producto emblema, el Peugeot 206, la firma ofrece un plan de cuotas de 206 pesos por mes.

Ford ofrece el Plan Ovalo, un sistema de Ahorro previo en pesos. Las cuotas también son ajustables, y la adjudicación es por sorteo o licitación.

La terminal de Pacheco destaca como ventaja de su plan la facilidad para llegar a un 0 kilómetro, el no tener requisitos de ingreso ni anticipo. Como el resto, las cuotas son sin intereses.

Respecto a los montos de licitación, el mínimo no podrá ser inferior al 10 por ciento del total de los meses del plan multiplicado por el importe de la última alícuota abonada.

En el caso de un Ford Fiesta, modelo de cinco puertas, la cuota mensual es de 273 pesos. El precio de lista, en este caso, es de 34.220 pesos.

Los importes de las cuotas incluyen gastos administrativos, seguro de vida y derecho de suscripción, pero no flete, patentamiento, prenda, seguro del automotor, ni impuestos ni sellados. Estos gastos se abonan una vez adjudicada la unidad.

Por parte de Volkswagen, la marca tiene su Autoahorro, una de las herramientas más efectivas para mantenerse como líder del mercado, un plan similar a los anteriores.

En los planes a 60 meses, algunas concesionarias permiten elegir a partir de la sexta cuota el momento de adjudicación del vehículo a través de un crédito prendario otorgado por VW Compañía Financiera. Esta opción se otorga también en los planes a 84 meses, a partir de la cuota 12.

En el caso de Fiat, también existe un plan 70-30 similar al de Peugeot. Los planes bajo esta modalidad permiten ahorrar por el 70 por ciento del valor de la unidad, mientras que al resultar adjudicado se abona el 30 por ciento restante y el saldo se paga en cuotas reducidas.

Por su parte, desde hace tres décadas Renault tiene su tradicional Plan Rombo, de 84 cuotas, en el que los gastos de entrega, así como patentamiento, inscripción de prenda y flete están incluidos en la cuota.

La firma francesa también ofrece planes con plazos más cortos, de 50 cuotas, con entrega asegurada a los 30 meses, con precios de los cero kilómetro idénticos que al contado, en pesos y sin interés. No obstante, a estos pagos, como en los otros casos, debe añadirse los gastos administrativos.

En la modalidad de 84 cuotas para el Clío 2 base, el precio al público es de 25.340 pesos, y la cuota mensual asciende a 369,75 pesos por mes. Esta cuota resulta de sumar la cuota pura ($301,67), Gastos administrativos ($36,50), Seguro de vida ($11,01), Gastos de entrega ($14,46) y Derecho suscripción ($06,08 + IVA).

Chevrolet, con su plan "Siempre nuevo" permite el pago en efectivo del 30 por ciento del valor total, contra entrega. El saldo es financiado con un sistema flexible, que posibilita contratos a 24, 36 ó 48 cuotas fijas y con una tasa del 0 por ciento en pesos.

En tal caso, se puede cancelar el 20 por ciento en 12 meses, o el 30 en 24 meses, o el 40 por ciento en 36 cuotas. Al cumplirse el período cabe la posibilidad de cancelar el saldo y para quedarse con el auto o volver a empezar, entregando el coche y retirando otro Chevrolet cero kilómetro.
 

Modos de financiación

Existen varias modalidades de financiación para llegar al cero kilómetro. Una de ellas es el plan de ahorro previo, coordinado por las automotrices, donde los oferentes pagan mensualmente una cuota y, en la medida que se acumula capital, se van adjudicando las unidades mes a mes.

Otra forma es aquella en la que se paga una parte en efectivo a la concesionaria, mientras que el resto se salda en cuotas, con una carga de intereses. En estos casos, es la automotriz la que ofrece el financiamiento.

También caben otras posibilidades, como la de los créditos bancarios especialmente destinados para la compra de vehículos, o la de entregar un usado como parte de pago, para completar el valor total del cero kilómetro en efectivo.

Desde su origen, el sistema de ahorro está destinado a los clientes que no pueden acceder a los requisitos exigidos por los bancos y no cuentan con el monto para afrontar un pago en efectivo. También para los propietarios de un coche usado.

Pero la ventaja del financiamiento también es para el concesionario, porque a través de los planes pueden dosificar mejor los picos y bajas en la demanda, mientras que los fabricantes se benefician al saber de antemano las unidades que será necesario colocar en el mercado en el mediano plazo.

En tanto, las adjudicaciones pueden ser por sorteo, cuando todos los meses se selecciona a uno de los integrantes del grupo de ahorro, bajo fiscalización de escribano público, o por licitación. En este último caso, la integración mínima para ofertar depende del avance del plan, pues deben cubrirse al menos 24 alícuotas, ya que no pueden quedar más de 60 cuotas a financiar contra entrega.

Cabe indiciar que un plan de ahorro es un bien que tiene valor, por lo tanto, se puede transferir, adjudicado o sin adjudicar, y que en caso de renunciar o dejar de pagar, los aportes serán reintegrados al valor básico actualizado, vigente al momento de la liquidación del grupo.

Juan Gasalla
jgasalla@infobae.com