Durante poco más de dos horas, los "Purple", hicieron vibrar el Luna Park, logrando un clima atractivo, con un público (cerca de 10 mil personas), que no sólo coreó sus canciones, sino que además vivió a pleno el concierto que no tuvo altibajos.
Con un sonido cuidado y medido, las huestes del vocalista Ian Gillan (quien mantiene intactos sus falsetes, realizó algunas de las nuevas composiciones, pero fundamentalmente mantuvo la base de los temas más reconocidos de toda su época.
"Wrong man", "before time began" y "Junk yard blues", fueron las perlitas nuevas, que deliraron a su público de todas las edades.
Mientras que sus clásicos, que son una mezcla de hard rock, rock and roll, blues y el british rock de su momento, terminaron por florear una noche mágica con el regreso de Purple a la Argentina.
"Pictures of innocence", "ted the mechanic", "Rapture", "Perfect strangers", "Kiss tomorrow", "Space trucking" y "Highway star", junto a "Living wreck", marcaron los momentos sublimes de la velada.
También se destacaron algunos de sus integrantes en sus solos, como el toque especial que le dio el violero Steve Morse, quien comenzó con una obertura clásica, para luego pasar por algunos pedazos de temas propios de su etapa solista y culminar con una versión sumamente lograda de "Escalera al cielo" de Led Zeppelin, que lo marca como una de las mejores guitarras del mundo de los
últimos tiempos.
No se quedó atrás, el tecladista, Don Airey (quien le tocó reemplazar a Jon Lord en al banda), quien en su intervención en solitario, logró un clima especial con su ejecución clásica, pasando por el rock puro y culminar con una versión lograda de "suite porteña" del genial y recordado Astor Piazzolla (ovacionado) y "La guerra de las galaxias" de John Williams.
Tanto Roger Glover en bajo, como Ian Paice (con varios kilos de mas) en batería, no se quedaron atrás, para coronar la actuación de una banda compacta, que no cede su momento a través de sus más de 30 años de carrera.
Pero todavía faltaba más: los bises llegaron con el requerido y esperado "Smoke on the water", al que le siguieron como regalo, "Hush", "Speed king" y "Black night", como final de una noche mágica, compartida por la familia entera de Deep Purple, en su nueva visita Argentina.