Terminó el partido y la herida sangró por la boca. A River se le escapó sobre el final y su técnico, el "renovado" Daniel Passarella, atacó a su clásico rival por las repercusiones pos Superclásico: "Boca parecía un equipo chico por cómo festejó el empate".
La igualdad llegó sobre el final. River se había acostumbrado a estar en ventaja en el marcador y en ventaja numérica, tras las expulsiones de Roberto Abbondanzieri y Juan Krupoviesa.
Entonces, la jugada de la polémica: 45 minutos del complemento, Guillermo Barros Schelotto parece que se va a enredar entre los defensores y uno de ellos, el paraguayo Julio Cáceres, lo derribó. O eso entendió el árbitro Sergio Pezzota.
Acto seguido, la conversión de Martín Palermo y el delirio desatado por la parcialidad local, algo a lo que el ex entrenador de la Selección argentina le dio su interpretación: "No me da bronca, pero es raro que Boca festeje el empate en su cancha. Si para ellos está bien...".
En declaraciones a la prensa una vez finalizado el encuentro, el "Kaiser" se lamentó de la incapacidad de su equipo para "liquidar" el partido. Sin embargo, la mirada volvió hacia fuera y esta vez arremetió contra Pezzota. "Todavía no entiendo la expulsión de Tula. No estaba amonestado, tocó la pelota en la mitad de la cancha pero no era último hombre. Todavía no encuentro motivos para justificarla", concluyó.