Comer afuera sin engordar: ideas para no privarse de nada

Una salida a un restaurante puede causar prejuicios, culpas y disgustos con uno mismo, por un deseo irrefrenable de comer lo que suponemos prohibido. Para evitarlo, sepa qué, cuándo y cómo pedir un buen plato, y disfrútelo

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La invitación llega un viernes, luego de una semana de intachable conducta con los alimentos y bebidas. De pronto, todo el esfuerzo se ve jaqueado por una encrucijada que dirige a la puerta de un restaurante con las tentaciones prohibidas o la rutina del hogar, que durante el fin de semana parece mutar en una celda.

La moda, en algunos casos, incomoda y el cuidado del cuerpo parece no ser compatible con las salidas a comer afuera. En la Argentina, en ese caso, se hace más difícil aun teniendo en cuenta que el gusto que proponen los restaurantes se limita mucho a las carnes, pastas y pizzas.

Pero para todo hay una solución o al menos consejos que ayuden a no prohibirnos -y que tampoco hagan mal- las cosas que nos gustas.

¿Qué comer?

En principio, tanto sea en casa como afuera es necesario ingerir una buena cantidad de vegetales, frutas y granos. Los alimentos frescos y no elaborados son los mejores y eliminar la sal, el azúcar y las grasas saturadas, ayudan a no ganar peso ni pesadez.

El alcohol no está prohibido, pero lo ideal es que también ingieras una buena cantidad de agua con las comida.

Siempre es posible comer saludable. En cualquier lugar. Y lo mejor de todo es que con un poco de anticipación y planificación se puede disfrutar de las más deliciosas comidas.

El restaurante: recomendaciones

1. Si conoces el menú del restaurante al que te diriges, planea lo que vas a pedir con anticipación. Eso te evitará tomar decisiones a último momento, lo que podría resultar en una elección hipercalórica.

2. Bebe al menos un vaso lleno de agua fría antes de empezar a comer. Esto ayudará al proceso digestivo y, dado que te sentirás saciada más rápido, comerás menos.

3. No tengas miedo en personalizar el tamaño de las porciones. La mayoría de los restaurantes se ajustarán a tus peticiones.

4. Ordena primero. De esta forma, te sentirás menos influenciada por las decisiones de tus compañeros.

5. Si no estás segura de cómo está preparado un plato, no temas en preguntar. Y si el alimento está cocinado en aceite o manteca, siempre podrás preguntar por la opción ?libre de grasa?.

6. Si todo en el menú es alto en grasas y calorías, pregunta si hay un menú liviano o vegetariano. Muchos tienen esa opción.

7. Si ordenas carne o pescado, pide que sea asado o a la plancha, y preparado sin aceite o manteca. Al comerlo, para darle sabor, utiliza limón o hiervas y especias en lugar de sazonar con salsas pesadas.

8. Ordena un aperitivo y una ensalada como cena. O una sopa y ensalada. De postre, elige una fruta fresca.

9. A la hora de elegir sopa, recuerda que las que son a base de crema tienen muchas más calorías que las hechas a base de caldo.

10. Si te decides por una cena completa, comparte la entrada y el postre con tu compañero.

11. Si decides ordenar pasta, acompáñalas con salsa de tomate que tiene muchas menos calorías que las hechas a base de crema.

12. Prefiere los grisines al pan. Y si, de todas formas, vas a comer pan, no le pongas manteca.

13. Opta por los vegetales al vapor en lugar de las papas horneadas u otros almidones. Una vez más, usa limón o hierbas y especias, en lugar de manteca para darles sabor.

14. Tómate el tiempo necesario para disfrutar tus comidas. Siente los sabores y texturas de las comidas y disfruta de las compañías. Cuando comes despacio, le das al reloj interno de tu cuerpo el tiempo necesario para decir basta. Cuando estés llena, deja de comer. Pide al mesero que retire tu plato, por si acaso cayeras en la tentación de volver a comer mientras esperas que tu compañero termine.

15. Mantente alejado de los ?tenedores libres?. En estos lugares, donde puedes comer todo lo que quieras, es muy fácil perder la cuenta de lo que estás comiendo, incluso cuando se trate de ensaladas. Si un tenedor libre es tu única opción, entonces aléjate de las pastas, ensaladas maceradas, quesos, y ensaladas de frutas con crema batida. En cambio, apégate a las sopas, los vegetales al vapor y las frutas frescas.

16. Después de comer, trata siempre de dar una caminata antes de regresar a un ritmo sedentario o irte a dormir.

Lo más importante para agregar a cada uno de los consejos es hacer todo con alegría y disfrutarlo sin culpas.

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