- El juicio de Zacarías Moussaoui comenzó el lunes con la selección de un jurado que determinará si es condenado a muerte por acusaciones de que participó en los ataques del 11 de septiembre del 2001.
Moussaoui es el único acusado en los Estados Unidos con relación a esos atentados, que causaron la muerte a unas 3.000 personas.
Ya se ha declarado culpable de conspirar para cometer actos terroristas, aunque dijo desconocer específicamente esa conspiración.
El juez federal Leonie Brinkema juramentó a los 18 jurados y suplentes tras un proceso de 90 minutos.
Uno de los miembros del jurado fue posteriormente dispensado por motivos personales, por lo que el juicio proseguirá con 12 jurados y cinco suplentes, en lugar de seis.
Los alegatos iniciales estaban previstos para las próximas horas, al igual que el testimonio del primer testigo.
Moussaoui, un ciudadano francés de 37 años, admitió su lealtad hacia la red terrorista Al-Qaeda y su intención de realizar actos terroristas, pero niega haber conocido de antemano la conjura del 11 de septiembre de 2001.
Su madre, Aicha el-Wafi, habló públicamente de su hijo en una entrevista con el canal de televisión
.
"Todo lo que pueden tener en su contra son las cosas que él ha dicho, las palabras que ha usado", declaró la mujer. "Pero no ha cometido ningún hecho" terrorista, indicó.
Sin embargo, D. Hamilton Peterson, un norteamericano que perdió a su padre Donald y a su madrastra Jean en uno de los ataques terroristas del 11-S, dijo: "Quiero castigo al culpable".
"Me gustaría que haya castigo al culpable tras un juicio justo y que el mundo entero lo presencie", sostuvo. "Creo que Moussaoui es un candidato perfecto para la pena de muerte. No es nada menos que un asesino masivo", agregó.
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Los preparativos del juicio llevaron años. Las víctimas de los ataques terroristas del 11 de septiembre y sus familias podrán ver el juicio por circuitos cerrados de televisión en los tribunales federales de Boston, Central Islip, Nueva York; Newark, Nueva Jersey; Filadelfia y Alexandía, gracias a una ley aprobada por el Congreso.
Moussaoui se declaró culpable en abril de conspirar con Al-Qaeda para secuestrar aviones y cometer otros crímenes.
El juicio determinará su condena, y sólo existen dos opciones: la pena de muerte o la prisión perpetua.
Para condenarlo a muerte, los fiscales deben primero demostrar la existencia de una relación directa entre Moussaoui y los ataques del 11 de septiembre.
Moussaoui niega cualquier tipo de conexión con esos atentados, pero sostiene que se entrenaba para un posible ataque futuro.
Los fiscales intentarán relacionarlo con los ataques del 11 de septiembre diciendo que el FBI los podría haber impedido si Moussaoui le hubiera expresado a esa agencia la verdad sobre sus lazos terroristas cuando fue arrestado en agosto del 2001.
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Sus defensores sostienen que el FBI y otras agencias sabían más sobre los planes de ataque que Moussaoui y aún así no pudieron impedirlos.