El dirigente piquetero Raúl Castells negó que tenga previsto pedir comida a los restaurantes instalados en Puerto Madero, la zona de la capital donde se dispone a abrir un comedor comunitario. La inauguración será con tortas fritas y mate cocido.
"Nosotros no les vamos a pedir ni siquiera una cebolla a los restaurantes. No corresponde que los restaurantes tengan que tapar el hambres de millares", señaló Castells.
La noticia generó ayer polémicas entre vecinos y el incremento del personal de la Prefectura Naval Argentina (PNA) que custodia el lugar.
Luego del anuncio de la instalación del comedor, el jefe de servicio de seguridad de Puerto Madero de la PNA, el prefecto René Reibel, dijo que se montó "un operativo especial" con "un incremento de 10 personas" en esa zona porteña dado que "si hay movimiento de más gente por un comedor, se tendrá que dar mayor respuesta". "Debemos asegurar la normal actividad en el lugar", señaló en Radio 10.
El comedor que el movimiento piquetero liderado por Castells instalará en Puerto Madero ya generó opiniones divididas entre los comerciantes y vecinos de la zona, una de las más caras de la Capital, con inmuebles valuados en 3.000 dólares el metro cuadrado.
Una vecina que se identificó como María, y que todas las mañanas sale a caminar por el paseo, confió en que no le molestaba el emprendimiento de Castells, situado sobre una plazoleta, ubicada a la altura de avenida Alicia Moreau de Justo al 900.
Por su parte Susana, una vecina que habita en el dique cercano al comedor se mostró muy enojada por la llegada de los piqueteros al lugar y calificó a la iniciativa como "un horror".
El local pertenece al empresario Miguel Doñate, quien es propietario de varios comercios en Puerto Madero, entre ellos el restaurante Tocororo, que ayer fue nuevamente inspeccionado por una fiscalía contravencional ante una denuncia de la Corporación Antiguo Puerto Madero por usurpación de espacio público.
En el frente del comercio, donde antes había un drugstore, se puede leer la leyenda: "Luchemos por una Argentina donde los perros de los ricos dejen de estar mejor alimentados que los hijos de los pobres".