"Haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago". La gran boxeadora norteamericana Laila Alí, hija del legendario campeón mundial de los pesos pesados Mohammed Alí, afirmó que pese a ser campeona mundial y una de las más famosas en el mundo, su padre nunca quiso ni quiere que se dedique al boxeo.
La reina de la categoría súper medio, que se encuentra en Cancún porque el Consejo Mundial de Boxeo (CMB) le entregará un reconocimiento como la mejor boxeadora del momento, comentó la opinión del mítico Cassius Clay, dijo que él no cambió su postura y se mantiene renuente a su carrera arriba de los cuadriláteros.
"Mi padre no está contento por mi carrera; no está contento por mi marca invicta. Está satisfecho por mi habilidad, pero estará más contento cuando yo me retire", apuntó.
Laila, de 22 peleas, aseguró que ella tampoco permitiría que uno de sus hijos entrara al boxeo, en el cual su padre Mohamed Alí marcó una época y ella misma se mantiene como una de las campeonas femeninas más reconocidas.
"Yo estoy loca, pero espero que mis hijos no lo estén: "Ya lo dije. No me gustaría que ningún niño lo hiciera, entonces ¿por qué se lo permitiría a los míos?", se preguntó la campeona, quien hasta el momento no ha sido madre.
Además, señaló que la única razón por la cual se dedica a un deporte de contacto y rudeza no se debe a cuestiones económicas, fama ni para continuar con la línea de su padre, sino simplemente porque le gusta pelear.
"Yo peleo porque me gusta", declaró Laila, de 28 años, al llegar a Cancún.
Laila Alí adquirió gran reconocimiento mundial gracias a sus sólidos rendimientos arriba del ring, que la llevaron a tener el trono de la categoría de peso súper medio. Sin embargo, ella afirmó que no se asume como una referencia del boxeo femenino en el mundo, el cual aumentó en buen número la cantidad de participantes.
Fuente: EFE