Fantasía sexual terminó con la intervención policial

En México un hombre decidió hacer el amor esposado a una mujer, que no era su esposa y no pudo liberarse hasta que los efectivos acudieron en su auxilio

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Antonio Chávez es un agente de seguridad mexicano que de tanto llevar las esposas en su uniforme pensó en cumplir con su fantasía de tener sexo con el elemento de seguridad colocado en sus muñecas.

Para ello recurrió, no a su esposa sino a una prostituta, con quien alquiló un cuarto de hotel en la localidad de Chihuahua.

Del desarrollo de la fantasía no hay precisiones pero si existen, en órbita policial, los detalles de lo que pasó después.

La pareja no pudo liberarse, el hombre se lastimó las manos y decidieron llamar a la encargada del hotel para que los auxilie.

La mujer no pudo con las esposas y recurrió a la policía local, que llegó en pocos minutos y se encontró con un cuadro de situación que no merecía mucha peritación.

Encontraron a la pareja semidesnuda en medio de una escalera que lleva a los cuartos con las manos unidas por el metálico accesorio del fantasioso hombre.

Después de varios minutos, lograron liberarlos y escucharon la confesión de Antonio que reconoció que si bien "había sido siempre un juego que lo inquietaba" juró ante los efectivos que "no lo hacía mas".

Los agentes no detuvieron a nadie, ya que no se había cometido ningún delito.
La única accion fue confiscar las esposas por si se arrepentía de sus dichos y se le ocurría reincidir.