Lucas Pusineri, flamante incorporación de River Plate, afirmó que tiene "grandes expectativas" para el año futbolístico que está a punto de dar comienzo.
"Uno llega a un equipo de esta magnitud, que va a pelear por alcanzar objetivos importantes, y quiere convertirse en uno de los privilegiados en quedar en la historia de la institución", expresó a DyN el volante, quien se sumó al plantel el último miércoles en medio de la tormenta que se desató por el entredicho del ex entrenador Reinaldo Carlos Merlo con el futbolista Marcelo Gallardo.
Con respecto al conflicto que nació antes de su llegada, Pusineri, quien se fue de Independiente en malos términos con el entrenador Julio César Falcioni, señaló: "El problema que surgió es una de las cosas a las que hay que acostumbrarse en este fútbol".
No lo preocupa haber llegado tarde a la pretemporada millonaria. Demuestra alegría en cada palabra, algo que ratifica al afirmar que está "contento" de haberse acercado al club de Núñez.
"Estoy feliz porque vine a un club muy importante. Yo, como jugador nuevo, trataré de sumar y aportar todo lo que puedo llegar a dar", expresó. "Por una cuestión lógica, estoy un escalón por debajo del resto ya que tengo 17 entrenamientos menos por haber llegado más tarde a la pretemporada. Pero la buena predisposición del cuerpo técnico, más mis ganas de trabajar, hacen que mentalmente esté a la par. Además, me estoy matando, entrenando duro para estar igual que mis compañeros en la parte física a la hora de empezar el Clausura y la Copa".
Retomando la ilusión del jugador de entrar en la historia del club, aseguró estár "dispuesto a pelear con el resto para llegar lo más alto posible en lo que toque jugar en este semestre".
Pusineri y Daniel Passarella, el nuevo entrenador millonario, llegaron a la concentración de River con apenas dos horas de diferencia, y al otro día los dos comenzaron a trabajar.
"El contacto con Passarella fue normal. Con el paso del tiempo nos iremos conociendo para entrenar mejor y estar tranquilos", explicó el volante.
Otra de las novelas de la temporada estival fue el culebrón que se vivió en Independiente, entre Pusineri y Julio Cesar Falcioni.
El escándalo ya pasó pero el volante no deja de emitir su opinión: "Estoy tranquilo. Yo hablé una sola vez, fijé mi postura y no sé si dignifiqué la profesión del jugador, pero sí que la defendí porque estaban todos mis compañeros de por medio. Creo que los otros que hablaron también dejaron en claro cómo eran las cosas", concluyó, a la vez que expresó su agradecimiento al club de Avellaneda "porque con la gente quedé diez puntos".