De cara al inicio del primer Grand Slam del año, la reina defensora del torneo, la norteamericana Serena Williams, parece no haber encontrado la forma de mantenerse en forma, valga la redundancia, y no llegará al certamen en su mejor estado físico, luego de que su balanza haya acusado unos kilos de más.
A la menor de las dos hermanas tenistas Williams evidentemente le pesó mucho el no haber estado jugando desde septiembre dentro del circuito, y alejada de las canchas tuvo tiempo para darse otros gustitos y saciar sus antojos.
Tras su retorno esta última semana en Hong Kong, Serena iba a jugar contra la china Zheng Jie, pero se retiró debido a una lesión en su rodilla izquierda, producto de una inflamación, aunque no está confirmado que sea un problema de peso.
Los organizadores de Australia ya saben que no contarán con el campeón entre los hombres, el ruso Marat Safin, y rezan por que al menos la norteamericana se haga presente.
Pero lo primordial para la ex número uno del mundo sería poder retomar su entrenamiento cuanto antes y contar con la ayuda de algún nutricionista que la aconseje en su dieta, para que no siga cayéndose... su rendimiento.