Inversores de Israel quieren construir un frigorífico en el fin del mundo

Un grupo inversor de ese país planea instalar una planta de faenamiento y reserva de carne de cordero en Tierra del Fuego. La idea es abastecer de este tipo cárnico a Medio Oriente

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Un grupo inversor de origen israelí proyecta construir en Tierra del Fuego una moderna planta frigorífica con una capacidad de faenamiento diario de 1.200 cabezas para abastecer de carne de cordero a Medio Oriente.

Se trata de las empresas israelíes Cemosur, Edsa y Neto, cuyos representantes se reunieron con el vicegobernador fueguino, Hugo Cóccaro, a cargo del Ejecutivo Provincial, para anticiparle la decisión del grupo de instalar un frigorífico en Tierra del Fuego.

Los inversores quieren instalar una planta frigorífica y de faenamiento de ovinos, "para abastecer con su producción, estimada en unas 1.200 cabezas diarias de ganado, a mercados de los países de Medio Oriente, especialmente a comunidades árabes e israelíes", según informaron hoy a Télam fuentes del gobierno fueguino.

Tras la reunión con el mandatario provincial, el representante de la empresa Edsa, Rubén Weinsteiner, dijo que recibieron "el total respaldo para llevar adelante este importante emprendimiento, manifestando su gran interés por promover la industria del chacinado en Tierra del Fuego".

"Estamos abocados a la radicación de una planta faenadora ovina que exportará una importante producción a los mercados árabes e israelíes", apuntó el ejecutivo.

Por su parte la directora de Márketing de Edsa, Solange Merelle, dijo que el frigorífico "estaría firmando un contrato por 5 años, con un importante inversor que llegará a la provincia" .

Merelle remarcó que esta planta frigorífica y de faneamiento ovino "será única por su envergadura y características", tras lo cual estimó que "en un plazo no mayor a un año", el emprendimiento "ya estaría funcionado a pleno en Tierra del Fuego".

La futura inversión del grupo israelí reflotará la actividad frigorífica en Tierra del Fuego, que tuvo su mayor auge a mediados de la década de los años ï70, cuando en Río Grande funcionaba el Frigorífico CAP, que exportaba ganado ovino faenado a Europa e Israel.