Dieter Zetsche asumió el 1 de enero la presidencia del grupo automovilístico DaimlerChrysler en un momento difícil, con una plantilla demasiado abultada en Mercedes y una marca smart, que es deficitaria desde su creación.
Hasta el año 2008, el grupo Mercedes Car Group, que integra las marcas Mercedes, smart y Maybach, deberá reducir su plantilla en 16.000 empleados, de los que unos 5.000 ya se han acogido a un plan voluntario lanzado por Zetsche para sanear la cuenta de resultados.
El ejecutivo germano tiene experiencia en aligerar la plantilla de un constructor y dirigió la eliminación de 40.000 puestos de trabajo del socio norteamericano Chrysler previo acuerdo con los sindicatos, cuando estaba al frente de este consorcio en Detroit (EEUU).
Mercedes tiene una baja productividad y sólo fabrica 11,6 vehículos por trabajador y año, comparado con 12,5 coches de su más inmediato competidor germano,BMW, e incluso 33 unidades de Chrysler.
Sus objetivos son, pues, claros: debe producirse más con menos personal para recortar los costes e incrementar la rentabilidad sobre el capital en 2007 hasta niveles próximos a los de BMW, que es actualmente del 7,7 por ciento.
Para realizar estos planes, Zetsche cuenta con una capacidad de movimiento que no tenía su predecesor, Jürgen Schrempp, al no tener él deudas pendientes ni compromisos con otros miembros de la dirección ni del consejo de supervisión, apuntan los conocedores de la casa de Stuttgart.
Una de las primeras víctimas de la política de saneamiento de Zetsche podría ser la marca de microvehículos smart, que está en número rojos desde que comenzó a vender automóviles en 1988.
DaimlerChrysler no ha dado cifras oficiales, pero la revista "Capital" asegura que desde que Schrempp dio el visto bueno al proyecto en mayo de 1995, smart ha acumulado unas pérdidas de explotación de casi 6.000 millones de euros (7.260 millones de dólares).
Esto decir que smart ha perdido más de 6.000 euros (7.260 dólares) por cada uno de los 900.000 coches vendidos, como los minibiplazas fortwo, las berlinas de cuatro plazas forfour o los recién desaparecidos descapotables Roadster.
Tampoco le va mejor a la marca de superlujo Maybach, que no ha cumplido de lejos el objetivo fijado de entregar mil unidades de esta costosa berlina en 2005 y ha vendido menos de 300 unidades.
Entre enero y noviembre de 2005, Maybach sólo vendió 122 berlinas en el importante mercado norteamericano, comparado con 221 en el año anterior, pese a incentivos y descuentos de hasta 50.000 dólares (41.300 euros) por coche para clientes especiales, como hoteles.
En Alemania, sólo se vendieron 25 unidades de la lujosa berlina, que cuesta en este mercado entre 365.000 y 417.000 euros (441.650 y 504.570 dólares), según la versión y el equipamiento.
Cuando parecían superados los problemas de calidad de varios modelos de Mercedes, y especialmente de la Clase E, por averías en el complicados sistema de frenado electrohidráulico, las nuevas cajas de cambio automáticas Triptonic de siete velocidades están dando nuevos quebraderos de cabeza a los ingenieros de la casa.
Estas cajas son montadas en modelos de la categoría media y alta de la marca, como el C, CLK, SLK, E y S, y han resultado ser poco armoniosas, con fuertes tirones al cambiar de velocidad, y han debido ser reparadas o sustituidas en bastantes ocasiones.
El año pasado, las llamadas a revisión de varios modelos por problemas mecánicos generaron elevados costes y perjudicaron el prestigio de la marca de la estrella, el mejor capital en un sector que vive, en gran parte, de su reputación.
Zetsche no ha tenido problemas, al contrario de otros altos cargos de Mercedes, en trasplantar la tecnología de esta marca a modelos de Chrysler, como el 300 M, que tiene componentes mecánicos de la Clase E, o como el deportivo biplaza Chrysler Crossfire, cuyo motor y otras piezas proceden de la versión anterior del deportivo SLK.
Para hacer frente a estos desafíos y a los que acechan al segmento en tiempos difíciles en EEUU por la guerra de descuentos entre los tres principales constructores, Zetsche cuenta con sólidos activos personales, como un talante dialogante y un carácter abierto y comunicativo, unos rasgos que no comparte con su antecesor, Schrempp.
Pero Zetsche también ha demostrado tener mano firme cuando ha sido necesario, como en el saneamiento de Chrysler, y ahora de Mercedes, donde deberán eliminarse en una primera fase 8.500 empleos.