La agencia espacial de los EE.UU. apoyará con un informe científico el pedido ante la Unesco para que el Parque Municipal Campo del Cielo, en Chaco, sea declarado Patrimonio de la Humanidad.
Se trata de un lugar donde hace 4 mil años una lluvia de meteoritos arrasó con personas, animales, plantas.
Los cráteres resultantes hoy están tapizados por una vegetación que deja adivinar las huellas de la "hecatombe".
El diario Clarín publicó que en el Parque Municipal Piguen N Onaxa que, en mocoví significa Campo del Cielo, se puede conocer la misteriosa historia de cómo un poderoso cuerpo ferroso que estaba en una zona entre Marte y Júpiter, llegó a la Tierra para fragmentarse, estrellarse y dejar marcas que podrían revelar secretos sobre el origen del Sistema Solar.
Por lo valioso del lugar, la NASA anunció que apoyará con un informe científico el pedido ante la Unesco para que sea declarado Patrimonio de la Humanidad y evitar el saqueo de piezas valiosísimas.
William Cassidy es un investigador de la NASA que desde hace 40 años organiza campañas para estudiar el extraño suelo y aseguró que "Marte está cubierto por sedimentos muy parecidos a los de Campo del Cielo. Nunca vamos a poder estudiar la superficie marciana pero sí podemos investigar cráteres en el Chaco como si fueran de Marte".
Los pueblos originarios que vivían por el sur de lo que hoy es Chaco y parte de Santiago del Estero sabían lo que había pasado hace miles de años en el lugar y lo transmitían de padres a hijos.
Así, los relatos son variadísimos: para los matacos, el gran incendio que se produjo por la caída se asociaba con la destrucción total del planeta; mientras que para los tobas hubo un gran fuego durante 3 días "por la caída del Sol".
Y los simbolismos se reflejan también en los nombres de los pueblos. Aerolito, Pozo del Toba o Pozo del Cielo, y Campo del Cielo, son algunos de los que reflejan la historia.