(EFE).- La policía desalojó anoche las gradas del público de la Cámara de Senadores de Uruguay debido a incidentes protagonizados por grupos sindicales que realizaron una paralización de actividades por 24 horas en reclamo de mejoras salariales.
Durante la sesión de votación del presupuesto para los próximos cinco años, los manifestantes increparon a los legisladores y arrojaron volantes sobre ellos.
"Nos mintieron. No hubo presupuesto participativo. Exigimos al Poder Ejecutivo el mensaje complementario para un presupuesto justo, que atienda las necesidades de Uruguay y su pueblo más postergado", señalan los volantes.
Además de estos incidentes, los trabajadores del Estado organizaron una caravana de automóviles que recorrió Montevideo para protestar porque, según sus representantes sindicales, el Gobierno no ha cumplido sus promesas electorales.
Dentro del Senado, los manifestantes criticaron a los parlamentarios de la coalición izquierdista Frente Amplio, en el gobierno, porque, según dijeron, "sólo han demostrado un relacionamiento por demás obediente, con el Poder Ejecutivo".
La presidencia de la Cámara, a cargo de Eleuterio Fernández Huidobro, un ex guerrillero "Tupamaro", pidió a la policía el desalojo de los funcionarios públicos, lo que se desarrolló en orden, pero la tensión se había contagiado a los legisladores.
Los senadores Isaac Alfie, del opositor Partido Colorado y ex ministro de Economía, y Leonardo Nicolini, del Frente Amplio, terminaron una discusión por el presupuesto a puñetazos y debieron ser separados por sus colegas.
La sesión del Senado se suspendió transitoriamente y, luego, cuando se logró la calma, los legisladores se pidieron disculpas mutuamente y a los demás senadores por el incidente.