En las primeras horas del día, los policías del Grupo Halcón, con el apoyo de agentes de varias comisarías,llegaron a un supermercado del barrio Aeropuerto de La Plata.
Unos 20 efectivos con sus característicos equipos y uniformes: rostros cubiertos,comunicación permanente y armas con láser ingresaron por la fuerza.
Derribaron las puertas y todos los "sospechosos" fueron esposados: entre ellos estaba el dueño del comercio, su esposa embarazada, su hermano, su cuñada y los chicos.
Intentaban encontrar al presunto asesino de un joven que, según las "tareas de inteligencia previa", se escondía en la planta alta del supermercado.
El comerciante quiso pedir explicaciones, pero no lo dejaron hablar: "vos callate y quedate quieto", ordenó con voz fuerte y amenazante un oficial.
Una hora después, durante la identificacion al dueño que permanecía esposado y acostado boca abajo en el piso, se escuchó un increíble diálogo que trascribe el diario ?El Dia? .
El policia preguntó "¿Usted se llama... (dijo un nombre)?", "No, soy Molinaro", contestó el demorado. "Uy, me parece que nos equivocamos", alcanzó a decir el oficial mientras intercambiaba miradas con sus compañeros.
Labraron un acta en la que, en otras palabras, constaba que "ahí no era". Y después cargaron los sofisticados equipos en las camionetas policiales y se marcharon.
Daniel Omar Molinaro tiene 41 años y con su familia atiende cada día el supermercado "Los tres hermanos" que está en 7 entre 602 y 603, en el barrio Aeropuerto.
"Al final nos tuvieron hasta las nueve y pico, estaba lleno de policías y todos nosotros estuvimos esposados un buen rato", comentó Molinaro en diálogo con el matutino platense.
Agregó: "mi mujer está embarazada y tenía contracciones, no la dejaban hacer nada; fue un momento terrible".
El comerciante aseguró que "rompieron todas las puertas, tanto de mi casa como del departamento que era de mi padre, ya fallecido".
"Lo peor de todo fue que, cuando se dieron cuenta de que era un error, hicieron un acta y se fueron, sin siquiera pedirme perdón", finalizó el comerciante.
En otros allanamientos fue detenido en una casa de Ringuelet el verdadero sospechoso, que no tiene ningúna relación con Molinaro.