Acompañan a Sbaraglia las actrices Angie Cepeda (Pantaleón y las visitadoras, Leyenda de fuego, Un tipo corriente) y Laia Marull ( Las voces de la noche, Te doy mis ojos, entre otras), bajo la dirección de Antonio Hernández.
No es la primera vez que Leo trabaja junto a este director, también habían realizado En la ciudad sin límites (2001), un intenso drama familiar con raíces en el pasado político español, con figuras de la talla de Fernando Fernán Gómez, Alfredo Alcón, Leticia Brédice y Geraldine Chaplin.
Leo venía de filmar Salvador, una película basada en la vida del anarquista catalán Salvador Puig Antic, militante del Movimiento Ibérico de Liberación, junto a Leonor Watling (Hable con ella ), Tristán Ulloa ( Lucía y el Sexo ) e Ingrid Rubio (El Faro).
Para interpretar su papel, un funcionario de la prisión de Barcelona, engordó nueve kilos, utilizó prótesis de nariz y lentes.
Su permanencia en España (lleva cinco años viviendo allí) le permitió madurar profesionalmente, apelando a un criterio más selectivo a la hora de encarar nuevos proyectos. Su talento y decisión lo llevaron a hacerse acreedor en el año 2002 del premio Goya a mejor actor revelación por el film Intacto del director Juan Carlos Fresnadillo, donde compartía elenco con Eusebio Poncela y Chema de Miguel.
Por estos días, ya se encuentra preparando Concursante, la ópera prima de Rodrigo Cortés, un film que oscila entre el drama y la comedia liviana.
Sbaraglia ahora siente que encontró ese equilibrio tan deseado que buscaba para su carrera de actor.