El niño guaraní viajó a Capital para ser internado para controles

El estado de salud del pequeño es ?perfecto?, luego de una operación de corazón que desató la polémica en su tribu. Debió regresar al hospital Gutiérrez para controles de rutina

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El niño misionero de la comunidad mbya guaraní, que fue sometido a una delicada cirugía cardiaca, en septiembre pasado, arribó a la Capital Federal donde se le realizarán controles de rutina, aunque su estado de salud es "perfecto".

Julián Crispin, de tres años, arribó anoche a la ciudad de Buenos Aires y fue internado en el Hospital Gutiérrez para un control de rutina. Su estado de salud es "perfecto y evoluciona perfectamente", precisaron las fuentes allegadas.

"Julián tenía que venir dentro de diez días, solamente se anticipó el control de rutina para pacientes que fueron intervenidos quirúrgicamente", precisaron a Télam.

Julián fue operado del corazón a mediados de septiembre en medio de una fuerte polémica sobre la medicina de los indígenas y la ortodoxa.

El niño había llegado a la operación en grave estado de salud, afectado de una endocarditis producida por un germen. Cuando los médicos recomendaron que fuera operado, integrantes de la comunidad guaraní se opusieron, en un primer momento, y luego de un intenso diálogo accedieron a que se someta a la cirugía.

La patología le había generado tejido inflamatorio en las cavidades cardíacas, por lo que hubo que resecarle el tejido del corazón y reconstituirle la válvula tricúspide, que se había deteriorado por la inflamación.

A partir de la cirugía a que fue sometido, el niño, que estaba desnutrido, recuperó parte de su peso y fue dado de alta el 24 de octubre pasado, cuando regresó al hospital de la ciudad de Oberá, para recibir controles constantes y evitar posibles infecciones.

Julián fue internado anoche en una sala de servicio cardiovascular del hospital Gutiérrez, donde es sometido a los controles habituales que se les realiza a los niños que son sometidos a cirugías cardíacas.