(NA) -- Tres horas de grabación y más de 50 horas de edición hicieron falta para que Diego Maradona apareciera frente a sí mismo y llevara adelante un auto-reportaje técnicamente irreprochable, que marcó el clímax de la décima entrega del programa "La noche del 10".
El "mano a mano" de Maradona consigo mismo había sido grabado el viernes pasado en los estudios Central Park, donde hubo que reproducir el clima y el despliegue que se registra en las emisiones en vivo, cada lunes por la noche.
De este modo, hubo que convocar a 184 personas para que ocuparan las tribunas, además de los técnicos, productores, iluminadores y directores que habitualmente están los lunes en "La noche del 10".
Según se supo, el temario y guión de la "entrevista" ya se habían delineado con anterioridad con intervención del propio Maradona junto con Pablo Codevilla, gerente de Programación de Canal 13, Eduardo "Coco" Fernández, gerente de Producción, y la ex esposa del astro, Claudia Villafañe.
En primer término se grabó el momento del desarrollo de las respuestas, que corrieron por cuenta de un Diego Maradona con barba de algunos días y vestido informalmente (remera y jeans).
El Maradona "entrevistado" se acodó al escritorio y habló de todos los temas previstos, mientras Codevilla le servía de referente sentado enfrente.
A continuación, Diego cambió de vestuario y se afeitó para convertirse en Diego "conductor" y hacerle a las preguntas correspondientes al Maradona "invitado".
Fue durante este segmento que "el 10" demostró todas sus dotes histriónicas.
En total, la grabación se extendió durante tres horas, quedando finalmente 1 hora y 50 minutos de entrevista, que fue luego reducida a dos bloques de 18 y 7 minutos, respectivamente.
Este trabajo llevó 50 horas de ardua edición, cuidando al extremo todos los detalles por un equipo a cargo de Gonzalo Mozes (productor ejecutivo de "La noche del 10"), Martín Schaffner (productor), Gustavo Peduto (director de cámaras) y Julián Marini (editor creativo).