El enfermo de cólera que contrajo la enfermedad en la zona chaqueña afectada por la sequía murió como consecuencia del agravamiento del cuadro de deshidratación que padecía, informaron anoche fuentes oficiales.
El paciente fallecido, identificado como Domingo Hoyos, se encontraba aislado y en tratamiento para sobreponerse a la insuficiencia de órganos vitales producida por la pérdida de líquido que causa el vibrión colérico, bacteria detectada en las pruebas de laboratorio efectuadas en los últimos días.
Según reveló un médico del Hospital Perrando de esta capital, Hoyos era oriundo de la zona rural aledaña a Misión Nueva Pompeya, una pequeña localidad situada en el corazón de los montes de El Impenetrable donde la falta de agua potable constituye un factor de alto riesgo.
El facultativo comunicó que el deceso se produjo minutos después del mediodía en una sala especialmente acondicionada para alojar a Hoyos sin riesgos de propagación de la enfermedad, que es altamente contagiosa.
La víctima desarrollaba trabajos rurales en carácter informal y era jefe de una familia numerosa, de condición humilde, que se encuentra en observación por parte de la Dirección de Epidemiología de la provincia.
La noticia de que un caso de cólera se declaró en el Chaco motivó todo tipo de recaudos por parte del gobierno provincial y hasta del Ministerio de Salud de Corrientes, que declaró el estado de alerta epidemiológica en el distrito mesopotámico.