Un hombre que había ganado 8,5 millones de dólares en la lotería se quitó la vida el domingo. Esta persona había ganado la lotería hace siete años pero el dinero no fue suficiente para huir de la enfermedad.
Gerald Muswagon ganó el Loto y se llevó 10 millones de dólares canadienses. Pero no supo cómo invertir el dinero y lo gastó en autos, televisores para él y para sus amigos. También compró una casa, en la que el alcohol y las drogas se convirtieron en moneda corriente.
Comenzó a vivir una vida de multimillonario, pero sólo pudo hacerlo por un corto tiempo. Cuando el dinero se terminó no supo conseguir un trabajo y el vacío y la depresión se apoderaron de él. En julio, estuvo a punto de ingresar a trabajar, pero no tuvo la fortaleza de aceptarlo, informó el periódico Corriere della Sera.
Un partiente de Gerald, Mike Muswagon, afirmó que el hombre se deprimió luego de ganar el Loto.
Este caso hizo recordar el del norteamericano John Whittaker que en el 2002 ganó 113 millones de dólares en el Powerball, y luego entró en una seguidilla de infortunios: le devalijaron su casa, su oficina y le robaron el auto. Luego, dos mujeres lo denunciaron por acoso sexual. Terminó en la cárcel por manejar borracho y portar armas no auorizadas.