Dicen que siempre se vuelve al primer amor. Por estas horas, San Lorenzo está en vías de comenzar su retorno a Boedo, antiguo barrio donde tenía el terreno que albergaba su estadio y que desde mediados de la década del 80 es propiedad del supermercado Carrefour.
La Comisión Directiva del club que preside Rafael Savino junto al intendente de la institución, Héctor Viesca, ya compró casas -que demolió- con el objetivo de ampliar la actual sede del club, ubicada en Avenida La Plata 1782.
Pero el proyecto no termina en adquirir y derribar casas ni tampoco es tarea sencilla. La operación de rodear el supermercado con el propósito final de ir por ese espacio y recuperar el lugar del Viejo Gasómetro es un problema, ya que depende también de que la gente dueña de esos terrenos desee desprenderse de ellos. Y no siempre es así.
Por eso es que el club ya se hizo de dos propiedades, pero le falta una ?lindera- fundamental para comenzar con las obras de remodelación, así como otra que elevó sus costos considerablemente, según informa el diario deportivo Olé. Otra, en cambio, fue cedida al club por el Círculo Orden y Progreso. Se trata de "La Casa del Vitalicio", destinada a tareas administrativas.
El último paso es la cancha, y para eso, la mira debe apuntar al objetivo más difícil, el supermercado. No obstante, ya se iniciaron tratativas para que, en caso de que la empresa quiera vender, San Lorenzo sea comprador prioritario, según señaló Viesca al mismo diario.
Por su parte, Savino aseguró que el plan conjunto tiene como finalidad darle respuestas a las demandas sobre las actividades que se desarrollan en la sede de Avenida La Plata y "para las que los socios deben pedir turnos para realizarlas".
Al mismo tiempo, el proyecto tiene un objetivo más nostálgico. "Boedo es nuestra casa", señaló el presidente del club, y confesó que se ilusionó con el estadio, aunque eso "será para más adelante". En caso de materializar el sueño, está claro que San Lorenzo, lejos de "volver con la frente marchita", lo hará con todo el orgullo.