Los estadios de Independiente y Racing fueron clausurados por el COPROSEDE, por lo que en su próximos respectivos encuentros seguramente deban ser locales en otra cancha.
Mientras que el estadio de Independiente fue suspendido por una fecha como consecuencia de los incidentes ocurridos durante el clásico, correspondiente al torneo Apertura de Primera División, el de Racing es por tiempo indeterminado debido a que el club no realizó las mejoras edilicias que debía hacer en sus tribunas.
Debido a esta resolución, lo más probable es que Independiente reciba a Tiro Federal, por la octava fecha de la competencia doméstica, el sábado próximo en el escenario de Lanús.
Por el lado de los "Academicos", se argumenta que de este modo se pretende beneficiar "la integridad física de las personas ya que si no se puede utilizar el
estadio en su parte alta es menester resolver que no se desarrollen espectáculos deportivos con gente en la parte inferior ya que los mismos se encontrarían debajo de la estructura cuestionada".
Habrá que ver si las autoridades racinguistas estarán en condiciones de solucionar los problemas de edificación antes de la realización del compromiso ante Rosario Central, ya que el próximo fin de semana serán visitantes de Boca Juniors en la Bombonera.
En el "Rojo", la sanción que se aplicó fue porque el COPROSEDE consideró que el club organizador del clásico de Avellaneda no cumplió con las medidas de seguridad necesarias para llevar adelante un espectáculo futbolístico.
Según sostuvo el ente, durante la inspección previa al partido, realizada por el titular de la comisaría jurisdiccional, se detectaron gran cantidad de rollos de papel de máquina en las instalaciones del estadio, informándose que los mismos no podían ser usados por su peligrosidad.
Se argumentó también que los rollos fueron distribuidos entre la parcialidad local y arrojados posteriormente, produciéndose diversos focos ígneos.
Como fundamento del castigo también se aclaró que en la parte baja de la tribuna popular, se encendieron en forma sincronizada alrededor de diez potes de humo de color rojo, los cuales se encontraban distribuidos de manera organizada resultando imposible por sus dimensiones que pasaran los tres cacheos sin ser advertidos por el personal policial.
Se sostiene además que la densa humareda impidió por unos momentos la visualización a través del sistema de video de seguridad y, aún más grave, las consecuencias para la salud de las personas por los efectos cancerígenos de los potes de humo.
También se menciona como fundamento para la pena que se detectó la existencia de un cable de electricidad ?pelado? que abastecía de energía el motor que infla la manga de seguridad de los jugadores visitantes, el cual fue alcanzado por el fuego.
Otro factor que llevó al organismo de seguridad a resolver un partido de suspensión se debió a que "se observó la presencia de banderas no permitidas con el agravante que muchas se encontraban sobre el alambrado del sector local, siendo colocadas desde adentro del campo de juego por una persona que tenía una credencial en el cuello".
El COPROSEDE también responsabilizó por lo ocurrido a los bomberos, por lo que se inició una investigación administrativa.
Los hechos entre sí no tienen ninguna relación.