El cierre ya es definitivo, pero los detalles del futuro de las naves aún se desconoce. En otros aeropuertos sólo hay lugar para estacionar a la intemperie 70 aviones. Pese a las gestiones que se realizaron en el último año, el Estado no parece estar interesado en darle una solución a este asunto.
Ante esta situación y la posibilidad de un cierre inminente, decenas de empleados, directivos y usuarios del aeródromo realizaban hoy una protesta para reclamar una solución y evitar el cierre.
El presidente de la Asociación de Aviadores Civiles, Guillermo Alais, ya había denunciado la situación complicada que se vivirá tras el cierre del próximo 30 de este mes. Por lo menos se necesitaría un año de inversión en infraestructura en otro aeropuerto para darle una solución a esta situación.
El aeropuerto Intendente Don Torcuato pertenece a la firma Aircom S.A. Se trata de una firma privada que trabaja opera a nivel internacional con aviones corporativos, comerciales y deportivos.
La pista de aterrizaje quedará clausurada al día siguiente del cierre. Setenta aviones se podrán guardar en los aeropuertos de El Palomar, Moreno, Morón, Ezeiza, Aeroparque, y San Fernando. Pero Alais asegura que la indiferencia del Estado no permite resolver el problema planteado.
Por otro lado, este cierre significará la pérdida de mil a 1.500 fuentes de trabajo. Dejarán de funcionar 15 talleres de mantenimiento, diez escuelas de vuelo y diez empresas de transporte aéreo no regulares.