(EFE).- Un hombre de 58 años condenado por el robo, violación y asesinato de dos mujeres fue ejecutado hoy en Japón.
El reo, Susumu Kitagawa, había apelado la sentencia de muerte, pero en febrero de 2000 el Tribunal Supremo de Japón rechazó tal recurso.
Kitagawa violó y estranguló en agosto de 1983 a una muchacha de 18 años en la ciudad de Chiba, cercanías de Tokio, y se apoderó del dinero que portaba la mujer en el momento del ataque.
En febrero de 1989, repitió ese mismo esquema criminal al violar, robar y asesinar a otra mujer de 24 años en Kochi, de donde era oriundo el propio asesino.
Kitagawa es el primer preso ejecutado en Japón en lo que va de año y el octavo desde que el primer ministro nipón, Junichiro Koizumi, llegó al poder en abril de 2001.
Esta es también la primera ejecución firmada por la ministra de Justicia japonesa, Chieko Nono, quien asumió su cargo en septiembre de 2004.
El año pasado se aplicó la pena de muerte a otros dos condenados: Mamoru Takuma, quien asesinó a ocho escolares en Osaka en 2001, y un gánster condenado por acabar con la vida de tres personas.
Los condenados a muerte suelen ser ejecutados en Japón mediante la horca.
Incluido Kitagawa, al menos 47 presos han sido ejecutados en
Japón desde que en 1993 el entonces ministro de Justicia, Masaharu
Gotoda, levantara esa moratoria del cumplimiento de la pena de
muerte, vigente desde 1989.