(EFE).- Una multitud palestina de Gaza invadió hoy, lunes, las ruinas de los desmantelados asentamientos judíos de Morag, Netzarim, Nevé Dekalim y Kfar Darom e incendió las sinagogas al retirarse el Ejército israelí tras 38 años de ocupación.
En el de Nevé Dekalim, miles de militantes de distintas facciones de la resistencia a la ocupación de la ciudad de Jan Iunes, irrumpieron con sus armas y los movimiento oficialista Al Fatah izaron una bandera palestina en la sinagoga.
Antes de las 06:00 GMT, seis de la mañana, el grueso de los 360 kilómetros de la franja de Gaza estaban en poder de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), que preside Mahmud Abás.
El repliegue militar israelí de Gaza "es un paso importante hacia la liberación de todos los territorios palestinos. Es un día de victoria y alegría para nuestro pueblo, pero faltan aún muchos otros pasos", declaró Abás a los periodistas.
El Gobierno del primer ministro Ariel Sharón, bajo protesta de la ANP, había decidido dejar en pie las 19 sinagogas que servían a los
colonos desalojados en agosto último.
Hasta esta madrugada ya habían evacuado ese territorio palestino las fuerzas que quedaban en el norte de la franja de Gaza, y las ultimas lo hacían por el paso de Abú Holi, o Kisufim, en el sur.
La salida de las tropas con sus tanques y carros blindados se produjo por los pasos de Erez en el norte, desde la ruta de Filadelfi en la frontera de Gaza con Egipto hacia el kibutz Kerem Shalom, y por paso de Kisufim, que servía de acceso a la mayoría de
los asentamientos judíos concentrados en Gush Katif.
Según fuentes militares, en las casi cuatro décadas de ocupación, desde la "guerra de los seis días" de 1967, murieron en ataques palestinos en Gaza 268 israelíes, entre soldados y civiles.
El comandante de las Fuerzas Armadas, general Dan Halutz, amenazó anoche al Gobierno y a los organismos de seguridad palestinos que Israel "no será paciente si se produjesen ataques terroristas" desde la franja de Gazam habitada por 1.4 millones de palestinos.
"Los palestinos no podrán huir de esa responsabilidad", advirtió el militar luego de afirmar que el Ejército "se marcha con la cabeza en alto después de combatir durante 38 años contra el terrorismo".
De momento, la retirada militar se cumplía en orden y sin incidentes mientras fuerzas policiales palestinas iban tomando posiciones en los terrenos de los que se retiraron los soldados.
El comandante de la División de Gaza, brigadier general Aviv Kochabi, debía de traspasar el mando poco después de las 04:00 GMT, en una breve y modesta ceremonia, al general palestino Suleimán Hiles, con el cual coordinó la retirada en las últimas semanas.
Los agentes palestinos fueron desbordados por la multitud que llegó hasta algunos asentamientos judíos donde el Ejército demolió hace tres semanas 2.800 viviendas de unos 8.500 colonos israelíes.
Los festejos oficiales por la retirada israelí deben comenzar dentro de tres días, según lo decidido por las autoridades. Los efectivos policiales fueron impotentes esta madrugada para contener a la multitud que incendió tres de las sinagogas.
Se supone que, además de las celebraciones conjuntas, también habrá otras de distintas de las facciones armadas de la resistencia.
La última columna del Ejército israelí debían abandonar la franja de Gaza por el paso meridional de Kisufim.