Gastón Needlman es un joven ajedrecista mendocino de 15 años que heredó de sus padres su afición por ese deporte.
El joven jugador se destaca entre sus pares, incluso llegó a ganarle al gran maestro ruso Anatoli Karpov cuando tenía apenas 11 años.
Needleman, quien juega para el Club Mendoza de Regatas, participó y fue revelación en el último torneo Continental de Ajedrez, que otorgaba 6 plazas para el próximo mundial de esta especialidad que se realizará el año próximo.
En ese campeonato, que se llevó a cabo en Buenos Aires en agosto pasado, el joven ajedrecista demostró su talento al superar a grandes maestros internacionales.
Sin embargo, sus triunfos sobre los mayores cerebros del tablero en la etapa final del torneo no le alcanzaron para clasificar, según publica la revista Viva.
La satisfacción de los triunfos logrados por Needleman ante los grandes maestros del continente se desdibujan en una increíble historia de complot y confabulaciones.
Según las crónicas deportivas sobre el Campeonato Continental los finalistas del torneo se confabularon para eliminar al joven mendocino de la competencia.
La instancia decisiva del torneo se definía con partidos, todos contra todos, entre los siete finalistas para luchar por 6 plazas para el mundial.
Needleman tuvo que enfrentarse a maestros como Granda (Perú), Milos y Vescovi (Brasil) y los norteamericanos Kamsky y Onisuck.
Entre ellos, los maestros realizaban partidas cortas que culminaban en tablas rápidas pero cuando se enfrentaban con el joven mendocino jugaban partidas extremademante duras y extenuantes que llevaban al joven hasta dolor físico.
?Me dolían los gemelos y me daban calambres?, relató el adolescente.
Needleman se enfrentaba en maratónicos y cansadores partidos- que se disputaron hasta las tres de la mañana- contra los popes continentales del tablero dando batalla a los mejores exponentes del torneo con valientes jugadas.
?Trataron de aprovecharse de su inexperiencia?, explicó Alejandro Needleman, padre del brillante jugador.
Los triunfos obtenidos en la final no alcanzaron para que el precoz ajedrecista gane una plaza para el próximo campeonato mundial, en 2006.
Pero ante las denuncias de un complot contra él y por la brillante actuación que tuvo en el torneo Continental fue invitado a participar en mundial por la Federación Internacional de Ajedrez.
Una historia de esfuerzo y lucha que finalmente tuvo su recompensa.