Un grupo de científicos sudafricanos desarrollaron un preservativa que podría disminuir el número de violaciones en ese país. Se engancharía al pene del abusador e impediría que ingrese a la vagina. De ser forzado, sólo podría ser retirado a través de una intervención quirúrgica.
El curioso preservativo que tiene forma de tampón se llama "rapex" y fue presentado por su inventora, Sonette Ehlers, en la localidad sudafricana de Kleinmond.
El nuevo dispositivo ya abrió la polémica y ya recibió críticas de algunas organizaciones que prefieren que la lucha contra las violaciones se realice a través de otros medios.
"Es terrorífico pensar que a las mujeres les están forzando a que se adapten a la violación usando este aparato", dijo uno de los opositores al nuevo método.
En el diseño de la nueva arma contra la violación trabajó un grupo de reconocidos ingenieros, psicólogos y ginecólogos. El preservativo podría salir a la venta en 2006.
El preservativo antiviolación surge en el país que posee las mayores tasas de abuso sexual del mundo. Como ejemplo, en 2004 52.733 mujeres fueron violadas y el 40% eran menores. Además, cerca de 5 millones de personas poseen el virus del Sida.