La tucumana Laura Carlino vivía en un edificio de departamentos en Mobile, Alabama. Ahora su casa está bajo agua y completamente destruida, tras el paso del huracán Katrina.
La mujer relató el calvario que vivió al diario La Gaceta, donde explicó que los cuerpos pasaban flotando en las calles y que mirar por una ventana "da pánico".
La tucumana vivía en un complejo habitacional y tras el aviso de alerta, envió un email al diario tucumano, antes de refugiarse en un campus universitario.
"Tengo unas ganas terribles de llorar. Me estoy deshidratando a causa del calor porque no hay electricidad. Las autoridades aseguran que durante tres semanas no se restablecerá el servicio", contó Laura, estudiante de publicidad.
Según el relato de Carlino, las secuelas son desoladoras: el viento y la lluvia arrasan con todo a su paso. "Nadie se esperaba que fuera tan terrible", añade.