La fiesta venía muy bien durante toda la noche. La gente había llevado los mejores disfraces para la convocatoria.
Había de todo y sobraban las bebidas alcohólicas que se fueron regando durante la fría noche.
Pero al término del evento, comenzaron a salir los invitados, y se produjo una discusión entre Batman y Superman con un joven disfrazado de ñandú.
Las cosas no quedaron ahí y decidieron irse a las manos. Como en ?Los Superamigos?, Batman y Superman se aliaron para fajar al ?Ñandú? que parecía no entrar en razones.
La batahola se armó y rápidamente llegó la policía para separar a los superhéroes y proteger al golpeado avestruz autóctono.
No hubo detenidos y los hombres con las identidades protegidas pudieron volver a su casa sin ser siquiera demorados en la comisaría. Al fin y al cabo... son superhéroes.