Borges no toleraba la novela "Cien años de soledad"

Un asistente personal reveló que rechazaba la famosa obra de García Márquez y que Greta Garbo fue el ?gran amor? del escritor argentino

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El escritor Jorge Luis Borges no toleraba que le leyeran la famosa novela del colombiano Gabriel García Márquez, "Cien Años de Soledad", reveló el periodista chileno Waldemar Verdugo, quien fue asistente del autor desde 1973 hasta 1975.

En una entrevista al diario chileno La Tercera, el periodista contó que cotidianamente le leía un par de libros a Borges en voz alta y que éste siempre volvía a los clásicos argentinos: Ricardo Güiraldes y el "Martín Fierro", autores ingleses y algunos norteamericanos como Walt Whitman y Edgar Allan Poe.

Sin embargo, según Verdugo, lo que el escritor no toleraba era la novela "Cien años de soledad". "Comenzamos a leerla y él me dijo dejémosla hasta aquí", detalló el portal IBLNEWS, de Nueva York.

"En esa época yo era estudiante de Bellas Artes y cada mañana iba al departamento de Borges y lo acompañaba en sus trámites, paseos y lecturas, relató el periodista.

Verdugo, que trabaja para la edición mexicana de la revista Vogue, recordó con gratitud a Borges: "Él me ayudó mucho. Yo era un jovencito pobre e ignorante y él me ayudó a sobrevivir. Y aprendí mucho a su lado".

También afirmó que de las obras que le gustaban al autor de "El Aleph", estaban las del mexicano Juan Rulfo, aunque siempre se preguntaba cómo alguien que había escrito "Pedro Páramo" podía ponerle de titulo a un libro "El llano en llamas". "Es horrible, ¿no?", decía Borges.

Una de las debilidades de Borges era el cine, dijo el periodista, aunque aclaró que el escritor iba a "escuchar las películas" en un cine arte que estaba en un sótano de la calle Florida.

"Era maravilloso ir al cine con él, la gente lo recibía con aplausos. El dueño de la sala no le dejaba pagar la entrada, pero como a Borges no le gustaba, le propuso a cambio que le programara películas. Vimos todo Greta Garbo, su gran amor; 'Metrópolis', de Fritz Lang, y muchos westerns. Y estrenos de la época como 'La Naranja Mecánica' y 'El Exorcista'".

"Siempre contaba historias divertidas y respondía con ingenio. Invariablemente la gente le preguntaba, ¿cómo va su vista? Muy mal, gracias, contestaba", concluyó Verdugo.