Carmen Argibay está causando escozor en los sectores conservadores trasandinos
Potente jueza argentina quiere legalizar el aborto y la marihuana
Domingo 7 de agosto de 2005
AP / Alejandro Pardo
Foto: Bloomberg News
Carmen Argibay (izq.) conversa con Estela Carlotto, presidenta de las Abuelas de Plaza de Mayo.
Es atea, soltera y sin hijos, aunque tuvo muchos amantes. Integró el Tribunal de La Haya y sus detractores la califican de "yegua jurídica".
Su biografía.
Nombre: Carmen Argibay. Edad: 66 años. Profesión: abogada. Detención: una, en 1976, cuando la dictadura la mantuvo presa durante nueve largos meses. Religión: atea. Vicios: uno solo conocido, una cajetilla de cigarros al día. Estado civil: soltera y sin hijos. Así explicó la liberal jueza este último dato de su vida al diario "Clarín": "Alberdi (intelectual argentino del siglo XVIII) dijo: Gobernar es poblar. De poblar se encargaron mis hermanas. Y yo no tengo ningún interés en gobernar".
Pero esta mujer de polémicas propuestas sí ha tenido muchos amantes, según confesó a la revista trasandina "Noticias".
Argibay, a quien uno de sus duros detractores calificó como una "yegua jurídica", es miembro de la Corte Suprema argentina desde febrero pasado, y con sus dichos está causando escozor en sectores católicos y conservadores.
A "Noticias" le habló sobre la marihuana, el aborto y el matrimonio homosexual, levantando una enorme polvareda en la sociedad argentina. Sobre la yerba, dijo que está a favor de su despenalización. "Si se hace reguladamente sí, porque lo que estamos haciendo con la prohibición es estimular la idea, sobre todo en la gente joven, de que lo prohibido es lo que atrae... Habría que buscar una solución que no fuera meter presos a los adictos, porque lo que necesitan es un tratamiento", sostuvo a la prensa.
Algunos de sus más ácidos detractores le critican que es "abortista", pero ella lo niega absolutamente. "No lo soy", le dijo al diario "Clarín" de Buenos Aires. "No persigo a las mujeres en la calle para que vayan a abortar, quisiera que nadie tenga que ir a realizarse un aborto. Lo que quiero es que no sigan muriendo las chicas pobres por estar embarazadas, que se hacen un aborto clandestino en las peores condiciones".
Que la gente decida
Respecto del matrimonio homosexual, declaró a "Noticias": "Por mí, cada uno es libre de decidir lo que haga. Si deciden vivir juntos y no casarse, me da igual".
Esta abogada ex integrante del Tribunal Internacional de La Haya, que juzgó los crímenes cometidos en la ex Yugoslavia, largó su filosofía de vida en una frase: "Lo que quiero es que la gente pueda decidir. Yo quiero la libertad de decidir para todo el mundo. Después, si la usas o no la usas, es cosa tuya".