El manuscrito de la Biblia más antigua del mundo, el "Códex Sinaiticus" que contiene también la primera versión del Nuevo Testamento, está siendo digitalizado por expertos europeos y será publicado dentro cuatro años en Internet por la Biblioteca Británica.
El "Codex Sinaiticus", creado en el siglo IV y uno de los 50 comisionados por el Emperador Romano Constantino, luego de convertirse al cristianismo, está considerado un documento tan importante que sólo ha sido visto por cuatro académicos en los últimos 20 años, consigno hoy un cable de la agencia ANSA.
Scot McKendrick, jefe del departamento de Manuscritos Antiguos y Medievales de la British Library, afirmó que es un manuscrito muy distintivo y especial.
"En cada una de sus páginas, de 34 a 37 centímetros de largo, se puede ver cuatro columnas escritas en griego. Esa es una de las características únicas de la obra, sus niveles de texto, además de permitirnos entender como evolucionó la Biblia durante la historia, cómo fue interpretada y qué significado tenía en los primeros siglos del cristianismo", agregó.
El "Codex Sinaiticus" contiene la totalidad de los textos de la Biblia, incluida la primera versión del Nuevo Testamento y el Testamento Antiguo Griego, conocido como el Septuaginto, y que incluye textos apócrifos.
El nombre del códex proviene del lugar donde fue escrito, el monasterio de Santa Catalina en Sinaí, Egipto, cercano a la montaña donde según los textos biblicos, Moisés habría recibido los Diez Mandamientos de Dios.
Esos manuscritos permanecieron en ese monasterio hasta la mitad del siglo XIX, cuando un académico y teólogo alemán, Constantin Von Tischendorf, se llevó partes del texto a Alemania y Rusia. Este hecho fue considerado un robo por las autoridades del templo de Santa Catalina.
El códex está dividido en cuatro partes y la más extensa, de 347 páginas de un total de 400, se encuentra en la Biblioteca Británica. Las restantes están divididas en las bibliotecas de Leipzig, en la Biblioteca Nacional de Rusia, en San Petesburgo, y en el monasterio de Santa Catalina.
Las cuatro instituciones están trabajando juntas para digitalizar la totalidad del texto, además de utilizar la técnica fotográfica "hiperespectral", que permite hallar textos borrados o perdidos debajo del original.
"Para lograr este método utilizamos fotografías con rayos ultravioletas, como en las imágenes forenses, que permiten ver aspectos escondidos del documento", explicó Lawrence Pordez, experto en procesos de digitalización de libros de la British Library.