Un niño de cuatro años que hace ocho meses sufrió un corte de tendones en una mano se lució con sus condiciones en el campeonato nacional de metegol, un juego al que se dedica por prescripción médica y como parte de su rehabilitación.
Patricio Francia sufrió la lesión cuando jugaba al fútbol y perdió movilidad en la mano, por lo que comenzó a jugar al metegol en su casa y este fin de semana se inscribió con su padre en el campeonato, donde se lució como defensor.
El nene no llega a ver la cancha por su estatura, por lo que jugó parado sobre una silla. Pese a su incómoda posición, nunca hizo molinete.
Sin embargo, junto a su padre dejó a varios rivales en el camino para el gozo de los asistentes que seguían los partidos desde dos gradas.
En la ciudad cordobesa de Río Ceballos buscan revalorizar los juegos tradicionales y no violentos, al punto de que ya se han organizado campeonatos de bolita y de balero.