Más de un millón de evacuados tras llegada de tifón Hai-tang

El fenómeno que azotó a la costa suroriental china causó un muerto, inundaciones y destruyó numerosas viviendas

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(EFE).- Más de un millón de personas fueron evacuadas de sus hogares ante la llegada anoche del tifón Hai-tang a la costa suroriental china, donde hasta el momento ha provocado un muerto, informó hoy el rotativo oficial "China Daily".

El fallecimiento se produjo en la provincia de Zhejiang, concretamente en el condado costero de Cangnan, el más castigado por el tifón con 200 milímetros de lluvia que convirtió las calles en auténticos ríos, según se vio en las fotografías e imágenes de televisión.

Además, una avalancha de lodo y rocas causada por las torrenciales lluvias en una autopista del condado provocó la destrucción de numerosas viviendas, aunque la "pronta evacuación" evitó que se produjeran víctimas mortales, aseguró la policía.

El tifón alcanzó también la provincia de Fujian, situada frente a Taiwán, y en la ciudad costera de Huangqi llegó acompañado de vientos de hasta 126 kilómetros por hora e intensas precipitaciones.

A pesar de la violencia del Hai-tang, que lleva paradójicamente el nombre de una flor, el Ministerio de Asuntos Civiles confirmó a EFE que no ha sido tan fuerte como en Taiwán y que, a medida que se adentra en el interior, va perdiendo fuerza.

El aeropuerto de Fuzhou, capital de Fujian, sigue cerrado desde primera hora de la tarde del martes, y todos los vuelos fueron desviados a las ciudades de Shangai, al norte, o Xiamen, al sur, informó la agencia estatal Xinhua.

Además, 17.000 barcos se encuentran amarrados en los puertos de la provincia, de donde no podrán salir a faenar hasta que amaine el que se ha convertido en el tifón más potente de los últimos cinco años.

Los soldados del Ejército de Liberación Popular (ELP) transportaron ayer sacos de arena y los distribuyeron a lo largo de los embarcaderos en previsión de las olas gigantescas que habitualmente acompañan a los tifones.

También instalaron refugios temporales y repartieron comida entre los habitantes de las localidades afectadas.

Las zonas del Este y el Sur de China sufren cada año una decena de tormentas huracanadas, con tifones y lluvias torrenciales, sobre todo durante el monzón veraniego.

El año pasado, el tifón Ranarim causó en Zhejiang la muerte de 164 personas y 24 desaparecidos en el peor desastre natural de este tipo en el último medio siglo en China.