Aquellos que hablen por teléfono celular mientras conducen tienen hasta cuatro veces más posibilidades de sufrir un accidente, incluso aunque no estén hablando por teléfono en ese momento.
Esta es la conclusión que reveló el British Medical Journal, a partir de las investigaciones realizadas por la Universidad de Sydney donde detectaron que hasta 10 minutos después de cortar una comunicación desde el auto, hay mayores probabilidades de sufrir un accidente.
La tesis se documenta en 456 casos analizados, sobre conductores hospitalizados y tras analizar los registros telefónicos de ellos. En un tercio de los casos, los accidentes se produjeron inmediatamente después de recibir la llamada en el celular. Pero lo que más llamó la atención de los investigadores fue que en varios casos, los accidentes se produjeron después de cortar la comunicación.
El estudio detectó que 'el riesgo aumentó independientemente del sexo, edad o si se usó o no el sistema de manos libres''.
La publicación británica asevera que aun con los sistemas de manos libres, para evitar tener el teléfono en la mano, no se reducen los riesgos del accidente.
Para los expertos, si continúa proliferando el dispositivo de manos libres, el riesgo de más cantidad de accidentes, también aumentará.
La falta más común
En la Argentina, hablar por teléfono celular es una de las infracciones más comunes y frecuentes que se detectan, aunque la realidad muestra que poco y nada se efectiviza a la hora de pagar.
Mientras en los países más avanzados, las penas se agravan en este sentido, y la mayoría opta por usar dispositivos de manos libres, en nuestro país se sigue hablando por teléfono ocupando una de las manos para sostenerlo.
Aunque la policía labra actas permanentemente, el uso de celular en el auto no disminuye.
La nueva adicción
El crecimiento de la telefonía celular ha superado notablemente el servicio básico de hablar por teléfono con otra persona. Hoy se intercambian mensajes de texto, hay conexión a internet, e-mail, servicios con bluetooth, chat, música y ya comienzan las pruebas para ver televisión en formato digital de las principales cadenas.
En España comenzaron a trabajar y en los próximos días, 500 personas podrán ver TV como si estuvieran en su casa, pero en pantallas especiales incluidas en su teléfono móvil.
Estos servicios han provocado un crecimiento de la dependencia del teléfono móvil, mucho más adictiva. Basta mirar en un colectivo a los chicos jugando o enviando mensajes desde el teléfono, con la mirada clavada en la pantalla del equipo.
Cada día se envían más mensajes, datos, fotos, videos, y en muy poco tiempo más, desde los 12.000 metros de altura a los que vuela un avión, también se podrá hablar con el móvil.