La Argentina no tiene una actitud clara ni resuelta para combatir al terrorismo internacional. ¿Será en el futuro este país un refugio para terroristas como en el pasado lo fue para los nazis de la Segunda Guerra?
Ese es el cuestionamiento que dispara la periodista Anastasia O`Grady, del Wall Street Journal, en una nota publicada ayer por el diario La Nación, después de repasar la vocación errática de la justicia argentina en casos donde debía resolverse la extradición de criminales buscados en Chile y en España.
Y al comprobar ?dice- cierta aquiescencia de la administración Kirchner por quienes en el pasado transitaron organizaciones guerrilleras, como el ERP o Montoneros, y que abrazaron tácticas tan terroristas como las islámicas. No tanto por su tremendo poder de fuego aunque sí por su filosofía política. "Hoy la Argentina permite a muchos conocidos montoneros andar por su territorio con impunidad, algunos hasta están en el Gobierno", afirma O'Grady.
The Wall Street Jornal se hace eco de una encuesta publicada ayer en Ambitoweb.com que preguntaba directamente si "la Argentina se está convirtiendo en un refugio nacional para terroristas extranjeros".
El diario neoyorquino asegura que la Argentina tiende a parecerse cada vez más a la Arabia Saudita anterior a los atentados de la Torres Gemelas del 11 de septiembre de 2001. Sería, entonces, la Arabia Saudita de América del Sur debido al umbral de tolerancia demostrado ante el terrorismo, aunque luego tiende a alivianar la acusación al explicar que "mientras los compromisos oficiales entre los Estados Unidos y la Argentina son cordiales, lo que está siendo cultivado en el Cono Sur apenas alcanza para calificar a la Argentina como aliado en la guerra contra el terrosismo".
Para sostener la tesis central, The Wall Street Journal critica la decisión de la justicia argentina que rechazó el pedido de extradición, reclamado por Chile, del terrorista Sergio Galvarino Apalbaza. También conocido como Comandante Salvador, el ex líder del guerrillero del Frente Patriótico Manuel Rodríguez está acusado de asesinar al senador Jaime Guzmán en 1991 y del secuestro de Cristian Edwards, hijo del dueño del diario chileno El Mercurio. Al rechazar la extradición, la Justicia consideró que "los crímenes atribuidos a Apalbaza son de carácter político" y por lo tanto ordenó su inmediata liberación. "¿Cómo pueden ETA o los terroristas chilenos ser acusados (en la Argentina) si los ex montoneros gozan de una completa libertad?".
La prensa norteamericana calificó como "desgraciada" la decisión de la justicia federal argentina y la tildó de maniobra de "protección" al terrorismo chileno: "No es un hecho aislado, sino más bien parte de una actitud que ahora predomina en las altas esferas de la política y jurisprudencia argentinas". Cita además que en mayo pasado la Corte Suprema ya había rechazado la extradición de un supuesto terrorista vasco de la ETA, Jesús María Lariz Iriondo, a quien se le adjudican más de 850 muertes desde 1968. "La Corte dictaminó que el acto terrorista a él atribuido no es un crimen contra la humanidad", subraya The Wall Street Journal.
El artículo va más allá y hasta se permite especular con las ramificaciones nunca debidamente establecidas a partir de los atentados en Buenos Aires a la Embajada de Israel en 1992 y a la AMIA en 1994. "El Hezbollah, apoyado por iraníes y sirios, está ampliamente sospechado de ambos ataques pero nunca nadie fue llevado a la Justicia por ellos", concluye el matutino que destaca, sí, la buena voluntad de Kirchner para con la comunidad judía aunque señala una contradicción: no comprende cómo el Presidente no condena a su amigo venezolano Hugo Chávez, quien atacó verbalmente a la comunidad judía de su país en 1994.