Los tecnofóbicos tienen unas vidas que están siempre al límite del pánico: sudan, se tornan ansiosos, tratan de evitar el contacto con los dispositivos a toda costa y pierden la paciencia.
Encontrar un tecnofóbico en estado puro es todo un desafío. Sin embargo, para hallarlo es posible reunir el rompecabezas de las actitudes que los delatan y caracterizan.
El tecnofóbico se caracteriza por su rechazo a todo aquello que significa tecnología y avances electrónicos. Esta fobia abarca a las computadoras, los celulares, las cámaras digitales y todos los demás elementos tecnológicos del mundo actual.
Es tal la ansiedad que pueden llegar a desarrollar que sudor frío, se muestran ansiosos y hasta evitan a toda costa manipular cualquiera de estos dispositivos plagados de chips y botones para desplazarse por menús.
Algunos tecnófobos, como el escritor Elkin Obregón, creen que los diferentes dispositivos tienen la ?capacidad de esclavizarnos?. Sin embargo, admite las facilidades que las nuevas tecnologías le dan al hombre.
El escritor clasifica como ?peligros de la tecnología? a los diversos ataques contra la intimidad o la propiedad intelectual, entre otras amenazas.
Aunque la tecnología siga su ritmo imparable, es seguro, que continuarán existiendo los que se resistan a abandonar el mundo de lo tangible, que se puede tocar, para entrar en el mundo virtual, lleno de nuevas posibilidades y misterios, informa el diario El Colombiano.
Si usted cree ser un tecnofóbico una buena solución es equilibrar la actitud y adaptarse a la tecnología y a los nuevos tiempos.