Pasó cuatro años sin sexo

A la actriz Kirstie Alley la vida apenas le sonreía desde "Mira quién habla". La comediante relató que desde aquel éxito su figura cambió, tanto que sus kilos demás conspiraron contra su vida erótica. Cómo es el camino de vuelta.

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El peso de Kirstie Alley sube y baja como un yoyo. Tiene 54 años y jura que "por primera vez en años" comenzó a ejercitar su cuerpo. "No tengo personal trainer pero hago ejercicios una hora por día, cinco días a la semana. Hago yoga, corro y bailo. Enciendo el equipo, pongo un CD que me gusta, y bailo", explica la actriz en una entrevista al diario The Sun.
 
La novedad de Alley es que millones de personas, al ver los moderados resultados de su dieta y el desparpajo de ella para asumir sus kilos con naturalidad, siguieron el lanzamiento, por Yahoo, de su nueva serie "Fat Actress", una comedia que se ríe de la "desgracia de los gordos" y que mezcla ficción con realidad.
 
"Siempre fui gorda para tener sexo", insiste Kirstie, quien logró mofarse de su peso y aceptarlo como paso previo a romper con los stándares de la felicidad impuestos por Hollywood. Pero el tránsito no fue grato: los productores le pedían que perdiera kilos y mientras celebraban jugosos contratos con ella, un buen día le advirtieron que estaba demasiado gorda para seguir en la pantalla.
 
A despecho del aviso, Alley siguió comiendo, se mantuvo lejos de la TV pero en el camino comenzó a aceptarse. "Soy tan alta además, podía mirarme un día y decir 'pesás poco', o 'mirá qué bien se te ve desde este ángulo'. En fin, se reía de sí misma al tiempo que se convertía en la primera estrella que desafiaba las demandas del mundo del cine.
 
Pero un día declaró: "En cuatro años no tuve sexo a causa de mi gordura" y se convirtió en actriz de culto. En "Fat Actress" ahora se da el lujo de ir a un bar temático de música soul de "pesca" porque cree que los hombres negros adoran a las mujeres con kilos de más. En otro capítulo, por caso, la confunden con una señora embarazada cuando en realidad es... obesa.
 
"No estaba conforme siendo gorda, pero estaba cansada del esfuerzo para ser delgada, entonces todo lo malograba", confesó. "Era demasado gorda para tener sexo. No estoy bromeando cuando digo esto. Estuve cuatro años sin mantener relaciones aunque me decía a mí misma que estaba bien. Sólo me engañaba."
 
Kristie hoy no tiene un hombre en su vida: "Yo era el tipo de persona que si alguien lindo me miraba no le daba bolilla pensando que no me querría. Y aunque todavía estoy gordita, ya no pienso en eso. Ahora aspiro a tener a mi lado a un cabellero divertido y rico, alguien que me compre casas y joyas, eso", bromeó.
 
En rigor, Alley no está sola ya que comparte su casa con 30 pájaros, gatos y perros.