El escolta argentino Emanuel Ginóbili volvió a convertirse en un jugador clave para la victoria decisiva que los Spurs de San Antonio lograron ante los Pistons de Detroit en el séptimo partido de las Finales de la NBA y que les valió un título de liga.
"Me siento inmensamente feliz", declaró el jugador de Bahía Blanca. "No podría ser más feliz y creo que necesitó otro cuerpo más para asimilar todas las emociones que tengo".
Ginóbili con su juego agresivo explotó en el cuarto periodo para ser junto con el alero Tim Duncan los dos jugadores claves que hicieron posible el triunfo por 81-74 ante los Pistons.
"Creo que todo el equipo jugo bien, nos olvidamos de la presión y en mi caso me centre sólo en hacer bien las cosas, sin perdidas de balón y penetraciones que nos ayudasen a conseguir puntos", explicó Ginóbili, que anotó 23 puntos con cinco rebotes y para los aficionados fue el auténtico Jugador Más Valioso (MVP) de la serie.
Ginóbili no quiso entrar en polémicas y dijo que lo único importante es que tenían el tercer título de liga, el segundo que el consigue como profesional con los Spurs y eso era algo grandioso.
"Siempres sueñas con estar en la NBA, pero si ahora después de tres temporadas ya tengo dos título de liga es sencillamente increíble", valoró Ginóbili, que jugó como novato reserva con los Spurs en el título que ganaron en la temporada del 2003.
Al valorar como había sido toda la serie, Ginóbili admitió que el séptimo partido fue cuando mejor hicieron las cosas en la defensa y en el cuarto periodo respondieron también en el ataque.
"Creo que los 12 puntos de Duncan en el tercer cuarto y luego la manera como también respondió en el cuarto fue decisivo para nosotros y de ahí que jugase como un auténtico MVP", señaló Ginóbili, que al igual que resto de los jugadores de los Spurs dijo que estaba listo para la gran celebración y desfile que habrá por las calles de San Antonio el sábado.