La flamante esposa del príncipe Carlos, Camilla Parker Bowles, está cada vez más infeliz con su nueva vida dentro de la realeza británica. El acoso de la prensa y la férrea seguridad que la rodea día y noche no le resultan para nada agradables. La vida de la ahora duquesa de Cornualles parece lejos de la que había soñado hasta hace dos meses.
Según informó ayer el diario británico Daily Mail, la duquesa afirmó a sus allegados que le está costando mucho sobrellevar su vida como miembro de la monarquía.
En abril, después de un romance "ilegítimo", Camilla se casó con el heredero al trono británico en una inusual ceremonia civil que generó una feroz polémica en Gran Bretaña. Fue el primer matrimonio civil dentro de la realeza británica, que siempre siguió la tradición religiosa. Pero en este caso no hubo alternativa: ambos son divorciados.
Camilla está incómoda con la gran cantidad de agentes de seguridad y con la presencia de los medios británicos que revolotean alrededor de su residencia en forma casi permanente. Además su propia familia se queja de su nuevo estatus, que está afectando los lazos familiares.
"Las tensiones en Raymall House, la mansión de Camilla cerca de Lacock, Wiltshire, están pasando por un nivel muy agudo", declaró al Mail un allegado a Camilla.
"Hasta que se casó, a Camilla la cuidaban un puñado de policías, con bajo perfil. Ahora su residencia está considerada una propiedad real, con el consiguiente aumento de personal de seguridad", explicó.
La fuente detalló que la flamante esposa de Carlos, "está infeliz porque siente que ni siquiera puede salir de su casa sin maquillarse porque ya están las cámaras de televisión". Pero, agregó, "tendrá que acostumbrarse", pues de eso se trata el matrimonio con un príncipe.
También se reveló que Camilla no soporta a la familia de su esposo. "Con (el príncipe) Andrés no hay problema. Pero la princesa Ana la ignora y Camilla no puede soportar al príncipe Eduardo ni a su esposa, Sofía", declaró al diario una fuente del palacio.
El lunes la duquesa de Cornualles participó por primera vez de la tradicional procesión de la Orden del Garter en el castillo de Windsor, una ceremonia que data del siglo XIV y que preside cada año la reina Isabel II de Inglaterra.
A pesar de no haber sido elegida como miembro de la orden, Camilla decidió vestir plumas de faisán en su sombrero y mostrarse sonriente frente a su esposo Carlos, y la hermana de éste, la princesa Ana, en el carruaje que los transportaba.
Más Noticias
Denuncian que el TC ya tiene listo el fallo para anular la prisión preventiva de Vladimir Cerrón
Con papel en mano, César Hildebrandt advierte que la sentencia ya está redactada, a pesar de que la audiencia ni se ha llevado a cabo

Resultados del Tris del lunes 9 de marzo de 2026: todos los números ganadores
Aquí la lista completa con las últimas cifras sorteadas, difundidas por la Lotería Nacional. Descubra si ha sido uno de los afortunados

Más de diez estados de EEUU bajo riesgo de tornados fuertes y granizo destructivo
Las condiciones atmosféricas favorecen la formación de superceldas capaces de producir fenómenos violentos desde Texas hasta Michigan, según organismos meteorológicos

Derrumbe en San Antonio Abad: bomberos recuperan segundo cuerpo y sigue búsqueda del último trabajador
El edificio resultó dañado en el sismo del 19 de septiembre de 2017 y colapsaron tres de sus niveles durante demolición

La Fiscalía reveló la fecha de la audiencia contra Daniel Garcés, exembajador en Ghana, por presuntos delitos de violencia intrafamiliar
Las investigaciones indican que la víctima fue apartada de sus hijos tras una serie de acciones judiciales atribuidas al exdiplomático, que habría utilizado recursos legales para impedir el contacto materno
