Cinco tipos de hombres de los cuales huir

Son los peores. Los menos convenientes de los candidatos. Son pocos, pero no identificarlos a tiempo cuesta la vida

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El tímido aprovechador

. No dice mucho, parece un bombón, pero de a poco fagocita (como dice Moria Casán) tanto las tierras de tu padre como la heladera de tu casa.


 

El galante

. Ojo, porque cita y regala flores. El galán sabe que es bello y se aprovecha de las babas mujeriles. Luego verás bajar tu cuenta bancaria a medida que aumenta su vestuario. De astas, ni hablar; ni pongas espejos en tu casa.


 

El histérico

. Sus caricias son venidas del cielo. Por fin se dignó a dejar su podio de seductor y bajó a las vulgaridades de la carne. Dará besos, se dejará saborear, pero corre como Lola, la de la película alemana, o como un Forrest Gump. Quita la energía y se va, volando por los rascacielos de la ciudad.


 

El padre

. Tienen hijos y matrimonios truncos, pero insisten en que quedes embarazada , embargados ellos por un súbito amor a la paternidad. Cuidado porque los mueve cierto atletismo fecundo que no conduce a nada. Son generosos, pero como la miel de abeja, es un enchastre.


 

La mezcla

. Puede ser un histérico padre galán. Un tímido crack de la ruina femenina. Que no se cuelguen de tu pollera, muchacha, pues no habrás recorrido largo camino alguno.


 

En resumen, ellos pueden quitar la savia pero no destruir. Con un poco de atención y, sobre todo, sin paranoia, vendrá quien no tenga malas o pocas intenciones.