La mayor empresa de hospitales de rehabilitación de EE.UU, HealthSouth, llegó a un acuerdo mediante el cual pagará u$s100 millones para poner fin a la demanda presentada por las autoridades reguladoras por fraude contable.
Según el acuerdo alcanzado hoy con la comisión del mercado de valores de EE.UU., la Securities and Exchange Commission (SEC), HealthSouth realizará cinco pagos en un período de dos años, el primero de ellos en el cuarto trimestre de este año.
La SEC demandó en marzo de 2003 a HealthSouth y a su ex presidente Richard Scrushy por un fraude contable de 2.700 millones.
El acuerdo de ayer se suma a los 325 millones de dólares que la compañía ya acordó a pagar para cerrar la investigación del Departamento de Justicia, que acusó a HealthSouth de cobrar un precio excesivo por sus servicios al sistema público de salud.
La compañía también ajustó sus estados financieros desde los años 2000 a 2003.
El acuerdo de hoy no involucra a Scrushy, quien está siendo juzgado por los cargos de fraude, conspiración, lavado de dinero y otros que lo podrían llevar a la cárcel de por vida en caso de ser encontrado culpable.
Scrushy alega que no sabía nada del fraude contable y que este sería obra de sus subalternos.
En diciembre pasado, y en un caso presentado por el Departamento de Justicia, cinco ex empleados de la empresa admitieron que manipularon los libros de contabilidad de la empresa entre 1999 y 2002 y aceptaron cooperar con las investigaciones.
El ex vicepresidente de finanzas de la empresa Emery Harris fue condenado a cinco meses de prisión, a otros tres de libertad condicional y a una multa de 3.000 dólares, además de serle confiscados 106.500 dólares.
Además, cuatro ex directivas fueron condenadas cada una a seis meses de arresto domiciliario y cuatro años de libertad condicional, y también se les impuso una multa de 2.000 dólares.
Harris y las cuatro mujeres se declararon culpables de actuar en contubernio con otros altos cargos de HealthSouth para manipular los informes financieros y así cerrar la "brecha" entre la verdadera situación de la empresa y las expectativas de Wall Street.