El grupo industrial alemán Siemens vendió su deficitaria división de móviles, con 6.000 empleados en todo el mundo, a la empresa taiwanesa BenQ.
Según informó hoy la compañía germana, la transacción se llevará a cabo en el cuarto trimestre del año fiscal de Siemens, que finaliza el 30 de septiembre.
Con la adquisición, el mayor fabricante de teléfonos móviles de Taiwán se ha asegurado los derechos de la marca Siemens durante cinco años.
Para Siemens la venta, que todavía debe ser aprobada por las autoridades de competencia y el consejo de vigilancia de BenQ, supondrá un lastre en la cuenta de resultados de 350 millones de euros (430 millones de dólares) antes de impuestos al final de su año fiscal.
Además, Siemens adquirirá nuevas acciones de BenQ por valor de 50 millones de euros (61,5 millones de dólares), lo que representa con la cotización actual un 2,5 por ciento del capital social de la compañía taiwanesa.
El presidente de Siemens, Klaus Kleinfeld, ofrecerá hoy desde la sede de Múnich a las 12:00 más detalles de la operación en una rueda de prensa en la que también participará desde Taipei el jefe de BenQ, K.Y. Lee.
"Con esta cooperación hemos encontrado una perspectiva duradera para nuestra división de telefonía móvil", dijo Kleinfeld en un comunicado de prensa.
La división de telefonía móvil de Siemens tuvo en la primera mitad del año fiscal del consorcio unas pérdidas de 280 millones de euros (343 millones de dólares).
BenQ se hará con las fábricas de desarrollo y producción, así como las actividades de distribución y comercialización de Siemens en Manaus (norte de Brasil) y Kamp-Lintfort (oeste alemán).
La división de telefonía móvil de Siemens genera unas pérdidas diarias de 1 millón de euros (1,23 millones de dólares), según expertos financieros, debido a que la compañía no ha logrado adaptarse a las nuevas tendencias del sector y ha tenido problemas de software en la serie 65.
El diario alemán "Financial Times Deutschland" informaba de que el consejo de vigilancia de Siemens se reunió ayer en Múnich con carácter extraordinario para tratar la situación del área de telefonía móvil de la compañía.
Actualmente, BenQ, que debe hacer frente a la presión de precios de sus competidores chinos, acumula un 60 por ciento de su facturación con la producción para otras marcas.
Con la fabricación de teléfonos móviles para una marca comercial común con Siemens, BenQ podría enfrentarse mejor a esta presión con la entrada en los mercados europeos latinoamericanos.
"Con la adquisición de la división de teléfonos móviles de Siemens estamos notablemente más cerca de nuestro objetivo de convertirnos en uno de los mayores abastecedores en la industria de telefonía móvil", valoró Lee.
BenQ , que además de móviles fabrica cámaras digitales, escáneres y pantallas de cristal líquido, tiene un volumen de negocios anual de 5.000 millones de dólares (4.065 millones de dólares) y 14.000 empleados.
En la bolsa de Fráncfort, los operadores premiaron esta venta y las acciones de Siemens subían hacia las 10.20 horas GMT un 1,6 por ciento, hasta 62,37 euros.