Quilmes cerró anoche su participación en la Copa Libertadores 2005 frente a Universidad de Chile.
El encuentro correspondiente al Grupo 3 marcó el cierre de la participación del equipo cervecero que se despidió de la Copa en primera ronda tal cual lo hizo en su primera participación, en 1979.
La suerte del equipo conducido por Gustavo Alfaro quedó sellada en la altura de La Paz cuando cayó de visitante ante The Strongest de Bolivia por 2 a 1.
Por encima del resultado deportivo, Quilmes debió soportar otras alternativas que nada tuvieron que ver con el juego pero que directamente afectaron su rendimiento colectivo, que por momentos puso en jaque al cuerpo técnico.
En ese marco hay que recordar el escándalo que desató la detención del marcador Leandro Desábato, acusado de racismo en Brasil por insultar al delantero Grafite, de San Pablo.