El incremento de los fallecimientos por cáncer en el barrio 17 de Agosto de la capital correntina motivó una investigación legislativa que podría obligar al Gobierno a rediseñar su infraestructura eléctrica, considerada la presunta causante de la enfermedad en la zona.
Los diputados provinciales Marco Costa, María Inés Fagetti y Miguel Gaviña Naón, entre otros, citaron a tres funcionarios provinciales para interrogarlos sobre las influencias de un refrigerante cancerígeno presuntamente utilizado en transformadores.
También quieren conocer hasta qué punto existe relación entre la aparición de varios casos de cáncer en un mismo punto geográfico y las redes de alta tensión que surcan el barrio donde se registró un crecimiento desmedido de la estadística.
Los legisladores, que insistieron hoy con la invitación en virtud de la actitud renuente de los funcionarios, basan su pedido de informes en las denuncias de una comisión vecinal integrada por familiares de los fallecidos.
El grupo de vecinos asegura que los 23 casos fatales que se dieron en los últimos tres años en un perímetro de seis manzanas demuestran que las sustancias utilizadas en los transformadores y los cables de alta tensión son detonantes de la enfermedad.
El ministro de Salud, David Dos Santos, el interventor de la Dirección de Energía, Carlos Báez, y el interventor del Instituto del Agua y el Ambiente, Mario Rujana, fueron citados en reiterada oportunidades por el Parlamento, pero nunca asistieron.
Cada uno ensayó alguna excusa hasta que ayer a la noche, coincidieron en explicar a la presidenta de la Cámara de Diputados, Josefina Meabe, que el gobernador Ricardo Colombi no los había autorizado.
Los vecinos del barrio 17 de Agosto expresaron su desazón por la renuencia de los tres funcionarios, dado que "teníamos pensado presenciar el debate para conocer de cerca sus explicaciones", explicó Beatríz Fernández, cuyo esposo murió hace una semana.
"Mi marido tenía 54 años y derrochaba salud. Con él comenzamos esta lucha cuando se murió una vecinita nuestra y de pronto el cáncer lo agarró a él también y se lo llevó en cuestión de semanas", relató Beatríz.
La mujer vive junto a sus ocho hijos en una casa cercana a la red de 33.000 voltios que la Dirección de Energía instaló hace años en el barrio 17 de Agosto, enclavado en el sur de esta capital, a unas 40 cuadras del centro.
En ese barrio de clase media, según los registros exhibidos por los diputados en la última sesión, hay unos 30 enfermos de distintos tipos de cáncer, desde linfomas hasta leucemia.
El diputado Costa, quien presentó el primer pedido de informes en 2002, reclamó que "el ministro y los interventores citados se presenten para por lo menos despejar las dudas de los vecinos, que están aterrados".
Por el momento, la Dirección de Energía difundió un comunicado en el que niega que sus transformadores están equipados con aceite PCB, la sustancia cancerígena mencionada en la investigación legislativa.
El ministro de Salud aseguró a medios locales que el número de muertes por cáncer en el barrio 17 de Agosto "no es muy diferente, en promedio, a la estadística del resto de la provincia".
"Además no está comprobado que el PCB provoque cáncer, ya que está considerado como posible agente cancerígeno pero no hay estudios que lo demuestren con certeza", aseguró.