El Gobierno nacional dará el martes un nuevo paso en su lucha para mantener bajo cuerda la inflación, con el anuncio de la puesta en marcha de una canasta básica "solidaria", que estará integrada por quince productos alimenticios y de limpieza de primera necesidad.
La canasta solidaria, que se sumará a los acuerdos alcanzados por la Secretaría de Agricultura con frigoríficos, productores avícolas, lácteos y supermercados, se comercializará en los autoservicios, almacenes y supermercados de la provincia de Buenos Aires y la Capital Federal.
La canasta contendrá fideos, azúcar, te, yerba, cacao, pan blanco, papel higiénico y pasta dental, entre otros artículos, y costará 9,90 pesos por la totalidad de los productos -de segundas marcas- y de 5 pesos si se opta sólo por los de limpieza. Cada uno también se podrán adquirir en forma individual.
El anuncio será formulado el próximo martes, a las 15, en la sede de la Subsecretaría de Defensa del Consumidor, por la titular del área, Patricia Vaca Narvaja.
Para las demás provincias no regirá el beneficio debido a que están realizando acuerdos específicos con los distintos sectores, como en el caso de Tucumán, San Juan, La Pampa y Córdoba.
El anuncio llega luego de que el Instituto de Estadísticas y Censos (INDEC) difundiera la semana pasada que el precio de la Canasta Básica Alimentaria cayó un 0,5 por ciento en abril, con lo cual una familia tipo necesitó 352,80 pesos para alimentarse.
Además, los precios de la Canasta Básica Total (CBT), que determina el umbral de la pobreza, y a diferencia de la de alimentos, incluye también algunos servicios e indumentaria, se mantuvo sin variantes, al valorizarse en 772,65 pesos para una familia tipo, compuesta por dos adultos y dos niños.
La canasta solidaria que anunciará la Sussecretaría de Defensa del Consumidor fue posible gracias al acuerdo al que llegó esa repartición con la Federación de Entidades de Autoservicios, Supermercadistas, Polirubros y Almacén (FAVA), y con representantes de la CGT.
En un primer momento también participaron de las tratativas varios hipermercadistas que se retiraron de las reuniones en desacuerdo con la iniciativa, al igual que la Coordinadora de Industrias de Productos Alimenticios (COPAL), que nuclea a las grandes fábricas de alimentos.
"Al final quedamos prácticamente solos y es un problema porque no era tanto lo que se pedía. Si todos tomáramos conciencia de que tenemos que resignar un poco, todo sería mejor", dijo a Télam el titular de FAVA, Enrique Salvador.
Fava también habló de la discusión que se generó respecto a qué tipo de productos debían integrar la canasta básica, y refirió que artículos como la sal o la pasta dental "no son indispensables y además duran más de un mes, como mínimo".
"En esos casos es preferible incorporar un paquete de polenta o de porotos, algo más sustancioso y más básico", explicó.
Según Salvador, la convocatoria surgió hace "20 días", y llevó varias reuniones previas entre los 22 centros que integran la federación y que se encuentran en el conurbano. Al final todos estuvieron de acuerdo.
Respecto de la duración de la promoción oficial, el comerciante precisó que "nosotros podemos seguir así un año o dos, pero si los hipermercadistas, que son los formadores de precios, empiezan a subir los valores, no vamos a poder continuar porque no tenemos reservas acumuladas".
Los "12 mil comercios" que ofrecerán la canasta solidaria tendrán un "logo que los mantendrá perfectamente identificados", adelantó la titular de la secretaría de Defensa del Consumidor, Patricia Vaca Narvaja.