(EFE)- La mayor estatua de un Buda sentado del mundo, situado en la provincia suroccidental de Sichuan, sufre las consecuencias de la lluvia ácida, informó hoy, martes, la agencia oficial Xinhua.
El Buda tiene muchas manchas negras y grises en la cara y el cuerpo, según pueden comprobar los numerosos visitantes que llegan a la ciudad de Leshan para ver el monumento, considerado Patrimonio de la Humanidad.
La estatua, con más de 1.200 años de antigüedad, fue objeto de una restauración reciente en 2001, por lo que los expertos medioambientales atribuyen las manchas a la lluvia ácida.
Un 80 por ciento de la provincia de Sichuan sufre una lluvia ácida que causa pérdidas anuales de 1.400 millones de dólares, según el rotativo China Daily.
Según el diario, actividades manufactureras que carecen de las apropiadas instalaciones y consciencia para la protección del medio ambiente son las responsables de este problema.
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