Fue una operación que ratifica la expansión de las corporaciones financieras de capitales argentinos.

En noviembre pasado se concretó en París la compra de la filial argentina del Societe Generale por el Banex, entidad creada por la fusión de los bancos San Luis y Exprinter, y que aprovechó la decisión de la institución francesa de reducir su presencia en Sudamérica.

La familia Supervielle, controlante del Banex, con la anuencia de los demás accionistas quiso imponer su apellido para cambiar la denominación del Societe Generale, como también se acordó que ambas instituciones operarán en forma separada.

Esto representa un regreso a los orígenes del banco, que fue adquirido en la década de los setenta por la firma francesa para transformarse en Supervielle Societe Generale, hasta que el apellido familiar dejó de figurar como denominación de la entidad.

Pese a que la razón social de la nueva entidad será Supervielle, se mantendrá el nombre de Banco Banex para continuar operando en su nicho de mercado: agente financiero de la provincia de San Luis, créditos al consumo, descuento de cheques para pymes y pago de jubilaciones.

Por su parte, el Banco Supervielle continuará en el segmento donde operaba el Societe Generale, es decir, los consumidores de mayores ingresos incluidos en el sector ABC1 y en la atención a empresas.

Todos estos cambios se concretarán una vez que se lleve a cabo la asamblea de accionistas, prevista para los próximos días y en la cual se modificará la denominación del grupo financiero y se elegirá al nuevo directorio, que actualmente preside Patricio Supervielle en el Banex.

El ex titular de la Asociación de la Banca Especializada (ABE) y director del Banex, Ricardo Camandone, dijo a Télam que el objetivo hacia el futuro "es crecer en volumen, en clientes y en segmentos que no estábamos cubriendo".
Sobre la situación del sistema financiero argentino, Camandone destacó que "se están recuperando lentamente la mayoría de los bancos, que ahora están ganando plata", y confió en que "el tiempo va a ir beneficiando la situación de las entidades".

El Banex y el nuevo Supervielle sumarán en conjunto 76 sucursales, más de 2.000 millones de pesos en activos y un patrimonio superior a los 200 millones, que le permitirán al grupo financiero incrementar su presencia en la banca nacional.

Por otra parte, la compra del Societe por parte del Banex consolida la tendencia que comenzó luego de la devaluación de principios de 2002, que motivó el alejamiento de entidades de origen extranjero al tiempo que avanzaban los grupos de capital nacional, en un proceso inverso al que se dio en la década de los noventa.